El Diva Show con La Diva de México

Tu pareja te dio dinero a guardar y te lo gastaste: ¿qué inventarías?

Episode Summary

La Diva de México pregunta a sus oyentes qué harían si su pareja les confiara dinero y terminaran gastándolo. Entre confesiones, excusas y respuestas atrevidas, algunos defienden la verdad y otros improvisan para salvarse. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- You Spent Your Partner’s Money: What Excuse Would You Make? La Diva de México asks listeners how they would respond after spending money their partner trusted them to safeguard. Callers debate honesty, excuses, financial boundaries and relationship trust.

Episode Notes

¿Qué le dirías a tu pareja si te pide el dinero que te entregó para guardarlo, pero tú ya te lo gastaste? La Diva de México plantea una situación capaz de poner a prueba cualquier relación y recibe respuestas de todo tipo.

Algunos oyentes aseguran que confesarían inmediatamente; otros inventarían una emergencia, prometerían pagarlo después o buscarían una manera muy atrevida de compensar la deuda. El episodio también presenta la historia de César, un coleccionista que acumuló cerca de 300 muñecas Barbie, además de llamadas cargadas de humor, ocurrencias y verdades incómodas.

Timestamps:

00:00 — Tu pareja te confió dinero y tú te lo gastaste

02:00 — ¿Qué excusa podría parecer convincente?

04:00 — Moreno explica por qué nunca tocaría dinero ajeno

06:00 — Florentino prefiere confesar toda la verdad

08:00 — Rosalinda propone una forma atrevida de pagar la deuda

10:00 — Jerónima revela en qué se gastaría el dinero

12:00 — Un iPhone nuevo pone a prueba la confianza

14:00 — ¿Amor propio o calor humano?

16:00 — Cecilia improvisa una emergencia doméstica

18:00 — César confiesa que colecciona cerca de 300 Barbies

20:00 — Doña Sotera, don Laureano y la viuda

22:00 — La honestidad de un oyente que dejó el alcohol

24:00 — Las tandas como método para proteger el dinero

26:00 — La clásica excusa de una supuesta emergencia

28:00 — Pedir prestado para devolver lo que se gastó

30:00 — Una mentira para esconder otra

32:00 — Cuando el dinero es lo que menos sobra

34:00 — La caja fuerte y el garrafón convertido en alcancía

36:00 — Mensaje final y cierre del programa

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What would you tell your partner if they asked for the money they trusted you to keep, but you had already spent it? La Diva de México challenges her listeners with a relationship dilemma involving money, honesty and broken trust.

Some callers insist they would confess immediately, while others propose emergencies, repayment plans and outrageous excuses. The episode also features a listener with a collection of nearly 300 Barbie dolls, along with the humor, bold opinions and unpredictable conversations that define El Diva Show.

Episode Transcription

[00:00] - Tema Inicial: El dinero que tu pareja te da a guardar y te lo gastas

Hablante 1 (La Diva de México): Esto es el Diva Show, la diva de México. Aquí se ríe, se llora y se chismea con estilo. Si no está listo para escuchar verdades, mejor ni le des play. Sas culebra, tu pareja te dio a guardar unos centavos porque confía en ti. Es tu pareja. Bueno, no todas las parejas confían en uno. Me retracto. Me me tracto, me retracto públicamente. Mandé. Y si confía en... Y si confía en ese hipócritamente, porque van a sacar un provecho de los dientes para afuera. Ay, yo quiero no más lo de para afuera. Tú te quedas con los dientes.

Hablante 2 (Colaborador): Y si y si trae puente movible es peor. Diva, la purenía. Imagínate qué fuerte con jingo. Desierto.

Hablante 1 (La Diva de México): Oye, esto ya parece viernes erótico. Vamos a comportarnos ya, ¿eh? Dejen de estar haciendo pantomimas o como decía Huelita, deja de estar haciendo pantominas. Huelita no decía pantomas, ella decía anda haciendo pantominas. Anda haciendo pantominas. Cuando alguien andaba borracho o andaba de cirquera o andaba haciendo cosas desfiguros en la en la cuadra o en una fiesta. Ahí terminó de borracha esta haciendo pantominas. Así decía abuela.

Hablante 2 (Colaborador): Pantominas. Abuela lo grande. Pantomas. Abuelita no decía pantomima, decía pantomina.

Hablante 1 (La Diva de México): Vamos a platicar allá en tu aldea con el el el del chile serrano de estos de de la costeña, el bote que le hacía abuelita unos agujeros con un cuchillo mero abajo para que salga el agua y ahí plantar el geranio, la ruda. Eh, bastante pasote, ¿verdad?

Hablante 2 (Colaborador): Bastante. El romero.

Hablante 1 (La Diva de México): El romero, como un romero buscando a Dios. Vamos a platicar hoy a los que van llegando aquí al Diva Show, el Romero buscando a Dios del dinero que te tu pareja y tú te lo gastaste. Anda, vete, te tiembla todo. Un corte y regreso. Ojos, ahora sí que ahí aplica ojos que te vieron ir.

[02:00] - Regreso de Corte, Vocabulario "Laureado" y Conversación con Francisco

Hablante 1 (La Diva de México): Ojos que te vieron ir. Jamás te verán volver. Anda, vete. Se peló con el dinero. Dijera abuelita, ¿para qué? ¿Para qué? ¿Para qué se los prestates?

Hablante 2 (Colaborador/Francisco): Emprestaste, emprestaste, acuérdate. Emprestaste, emprestaste.

Hablante 1 (La Diva de México): Empresté una vez un... Y yo me pregunto, "¿Con cuántos hombres has dormido?" Y le contesté, "Nada más contigo. Con los demás ni sueño me ha dado." Sas culebra, estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Ay, no. Este muchacho tan laureado, tan bonito, tan en bastante. Hace mucho que no escuchabas esa palabra tan Laureado, demasiado, Tiga. Muchos años que no escuchaba la palabra laureado. Es que es una palabra muy bonita este muchacho, tan laureado, ¿verdad? Eh, el otro día le decía a una querida radio escucha que Tita que se atacó de risa porque le dije una palabra también así muy muy antigua. Le dije, "Bueno, cuéntame tú que has tenido una vida azarosa." No sabes cómo nos reíamos. Ay, no. Bueno, después de esta de este momento tan laureado, vamos a platicar de un tema polémico que hemos hecho en el Diva Show, porque aquí no se descubre el hilo negro de nada, porque luego dicen, "Aquí estamos hablando, nunca nadie lo ha dicho." Ay, no sean ridículos. Ya todo se ha dicho y ya todo se ha hecho. Simplemente estamos entreteniendo.

Hablante 2 (Francisco): Es cierto, Francisco. Es cierto.

Hablante 1 (La Diva de México): Entonces, te te escucha ridícula. Te escucha ridícula. Si dices eso, vamos a platicar uno de los temas polémicos que he hecho en el Diva Show. Le presté... No, no, no, no me retracto. La laureada se retracta. Es tú, escúchame, tu pareja te dio a guardar unos centavos. Esos dineros te los pide, pero tú ya los gastaste. ¿Qué le inventas? ¿Qué le inventas?

Hablante 2 (Francisco): Usted le podría inventar que tu una emergencia con algún pago atrasado y pues que tuve que agarrarlo en prestado, pero que se lo voy a regresar. ¿Cuándo? No sé, pero se lo voy a regresar.

Hablante 1 (La Diva de México): Como decía Juan Gabriel, el que abona pagar quiere quiere...

Hablante 2 (Francisco): ...pagar quiere.

Hablante 1 (La Diva de México): Pagar quiere, pero luego a ustedes, aunque obvio, no le van a pagar a su esposa o a su novio, ¿no? A su novio, a lo que sea, no le van a pagar. Pero usted así, dígale. Pero viendo a los ojos, eh, chicos, cuando mentimos hay que ver a los ojos porque si no nos cachan. Tú dile... No le creen que diga debo no niego. ¿Cómo dice? Dia debo niego. Debo, no niego. Pago, no tengo. Pero un día de esto te lo voy a pagar, por supuesto. Y discúlpame, por favor. Escúchame, Francisco, por favor, discúlpame. Eh, no pensé que el dinero lo ibas a necesitar tan pronto, pero luego te lo pago. Y mirándote a los ojos. Y si le echas un brillo de sin que caiga la lágrima, nada más que te brillen los ojos como que quieres llorar, más te la creen. Fíjate que así...

Hablante 2 (Francisco): ...sí, de verdad a ti.

Hablante 1 (La Diva de México): Hay mucha gente y tú dices, "No te preocupes, no pasa nada. Cuando puedas me los pagas," pero por... pero por dentro, hija de tu... ¿no? Eh, y y ya con eso pareces una actriz eh bien laureada, muy bien actuada y y y sas culebra al piso y y tras tras trás, así en Catalina Krill, en Diana Bracho, de esas villanas perversas, pero que después se vuelven compasivas y melancólicas.

Hablante 2 (Francisco): Pues claro que Catalina Krill, porque te salió un ojo de la cara. Se gastó el dinero.

Hablante 1 (La Diva de México): Una vez una señora me dijo, "Diva de México. A mí hasta miedo me da hablarle." Y le contesté, "Señora, a usted lo que le debería de dar miedo es ir al salón de belleza que le pongan ese tinte." Pobrecilla. Culebra.

[04:00] - Primer Oyente: Moreno (Jesús Ramírez) y el Respeto al Dinero Ajeno

Hablante 1 (La Diva de México): Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Las hormonas cualquiera te las alborota, las neuronas no, sas culebra. Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Vamos a suponer que su mujer le dio a guardar $1,000 su pareja y y usted se los gastó. El día de mañana, Dios guarde la hora. Viene aquella mujer y le dice, "Jesús Ramírez, necesito mi dinero, Jesús," y tú ya no lo tienes, moreño, ¿qué le inventarías?

Hablante 2 (Moreno): No, no, sí, sí lo tengo. Diva, ¿a poco no lo gastarías? Este, no te voy decir una cosa, mira...

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Qué?

Hablante 2 (Moreno): Eh, yo no me gusta disponer de lo que no de lo que no me corresponde a mí y y como te digo yo, mira, yo cuando una dama anda conmigo, yo me hago cargo de de de los gastos que ella no gasta nada, porque yo digo, usted me anda acompañando, yo pongo los gastos, que usted coma, usted pida lo que usted quiera, usted compre lo que usted quiera y yo pago. Y si y si me da un dinero a guardar, digo, ese dinero tiene que estar guardado porque no es mío, no me corresponde. No puedo disponer yo de ese dinero.

Hablante 1 (La Diva de México): SAS, qué buena respuesta, Moreno. O sea, sí podemos confiar en ti para que me guardes un dinero.

Hablante 2 (Moreno): ¿Por qué no? Sí, sí, porque es que lo que lo que es de otra persona pues sí dice, "Te guard guárdame estos estos $1,000, estos $5,000." Sí, sí. Para acá, pero confían en uno. Confían en uno. Moreno. Y mi dinero, ahí está su dinero. Yo no puedo tocar ese dinero. No es mío.

Hablante 1 (La Diva de México): Exacto. Exacto. Totalmente, totalmente. Eh, pero otra cosa sí puedes tocar. Sí.

Hablante 2 (Moreno): Ah, no, sí la puedo tocar aunque no sea mía. Por lo por los momentos sí es mía, pero eso sí lo puedo tocar y no más con permiso del chófer y ahí le voy.

[06:00] - Segundo Oyente: Florentino y la burbuja de la verdad

Hablante 1 (La Diva de México): Y linda, linda chica, las opiniones negativas en mi contra las deposito en una cuenta bancaria para ver si algún día me dan un tipo de interés. SAS Culebra, estás escuchando el Diva Show con la Diva de México, guapísima y de mucho dinero. Resulta que tu mujer te dio a guardar un dinero. El dinero ya te lo malgastaste. ¿Qué le inventas a tu pareja para decirle, "Pues que el dinero no lo tienes," pero tienes que inventar algo creíble que dé lástima, por supuesto. ¿Qué le inventas?

Hablante 2 (Florentino): No, mejor le digo la verdad a mi para qué le voy a mentiras.

Hablante 1 (La Diva de México): Pero si le dices la verdad, yo creo que te va a ir peor, Florentino.

Hablante 2 (Florentino): No, pero todo se va a enojar, mi... Así que todos le diga la verdad, le he dicho mentiras, se va a enojar. Si quieren sus centavos es porque los ocupa. Es mejor, ¿no crees?

Hablante 1 (La Diva de México): Eh, totalmente de acuerdo.

Hablante 2 (Florentino): Te digo, ¿sabes qué? Me fui con las huilas.

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Qué? ¿Qué?

Hablante 2 (Florentino): Hasta ahorita te van a creer. Ándale. Sí, ¿cómo no?

Hablante 1 (La Diva de México): Ya, ¿qué le... No, pues le voy, ¿sabes qué? Discúlpame, pero me tuve ir con las willas porque tenían una necesidad muy grande. Sí. A ver, a ver, a ver, a ver. Ándale. ¿No se lo mandarías a alguien, a un hermano, por ejemplo?

Hablante 2 (Florentino): No, mi... en ese caso le digo, "¿Sabes qué? Necesito tomar de tu dinero porque mi hermano tiene una necesidad. Mejor de la verdad, mi... ¿para qué echar mentiras uno?"

Hablante 1 (La Diva de México): Ay, qué bonito. Pues sí, la verdad ante todo, pero cuando tienes una pareja negativa, tóxica y un poco... mejor echar mentiras y ya después Dios dirá cómo salimos de esta. Y sas culebra al piso y que sigue en su burbuja. Y... y tras tras trás. A una pareja se le debe de dar amor, no pretextos. Sasculebra, estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Yo siento que algo me vas a contar, Florentino. ¿Qué es?

Hablante 2 (Florentino): Es que es que diva, vamos a lo mismo. Está como si yo le doy si yo le doy mi dinero a guardar a ella, que lo guarde. Y si ella tiene una necesidad, "¿Sabes qué? Mi mamá se me enfermó, ocupa el dinero, lo puedo tomar."

Hablante 1 (La Diva de México): Tómalo. Sí, mira. ¿Para qué vamos a hacer mentiras? Porque si no se pierde la confianza y no me va a dar a guardar que decir, "No, este se lo va a bailar." Es cierto, tiene razón el muchacho. En medio de la locura extrema tiene razón. E en medio de la burbuja, mi diva, mejor decir la verdad. Sí, es cierto. Yo te la reviento.

Hablante 2 (Florentino): Reviéntamela, mi diva. Y la burbuja también.

[08:00] - Tercer Oyente: Rosalinda (El pago "con cuerpo")

Hablante 1 (La Diva de México): Ahorita vengo. No es que me estén corriendo, es que el chisme necesita un respiro. Ya me extrañaban. Pues ya regresé y con la lengua más afilada que nunca. Sas culebra, tu esposo o tu novio, vamos a poner que tienen novio, tu esposo o tu novio, eh, te dio a guardar unos centavos y andabete que te los está pidiendo y cuando te los pide, pues tú y yo nos los gastamos en el mall. ¿Sabrá Dios dónde? Ahí andaban las dos de poderosas, de ricas, de guapísimas. Gaste y gaste los $1,000. Gaste y gaste los $1,000. Entonces, tú y yo, pues yo qué. A la que se los están pidiendo es a ti. ¿Qué le inventas a tu pareja o qué le inventarías si te los pide y no los tienes, Rosalinda?

Hablante 2 (Rosalinda): Pues le digo que le pago con cuerpo, Mati, mi vida diva. Perdí...

Hablante 1 (La Diva de México): Y tras tras trás. Mi diva, o sea, ¿le dirías "los perdí"?

Hablante 2 (Rosalinda): Sí, mi diva, pero cóbrese.

Hablante 1 (La Diva de México): Ajá. Ay, Ross, es el Diva Show. Ella es guapísima y de mucho dinero. Señor, ¿por qué no fui fea? ¿Por qué? Es la diva de México en el Diva Show.

[10:00] - Cuarto Oyente: Jerónima (El monedero sudado del brasier)

Hablante 1 (La Diva de México): Jerónima, ¿por dónde? Ya valió.

Hablante 2 (Jerónima): ¿Qué? Ya valió. Ya te lo pidieron a ti. A mí no me lo han pedido.

Hablante 1 (La Diva de México): Estamos hablando del monedero, querido público. No sean mal pensados, por favor.

Hablante 2 (Jerónima): Ah, okay.

Hablante 1 (La Diva de México): Bueno, ya estamos al aire. Guapísimos y de mucho dinero. Pues ahí en el monedero de vaqueta que dice recuerdo de San Juan de los Lagos, en ese monedero yo sé que Jerónima guardaba los $1,000. Ahí los guardaba. Se los dio a guardar una pareja. Pues anda vete que llegó el pelado y le dice, "Dame el dinero, necesito esto y esto." Y la Jerónima sin un dólar en el monedero ya se los gastó. ¿Qué le inventas a tu pareja si te pide el dinero? ¿Qué te dio a guardar y no está? Diva, vamos a inventar.

Hablante 2 (Jerónima): Diva, pues ahí sí no te voy a dar rating porque la mera verdad no sé mentir.

Hablante 1 (La Diva de México): O sea, ¿qué le dirías? ¿La verdad?

Hablante 2 (Jerónima): Sí, le digo, "No, pues es que ¿Sabes qué? Me fui a poner las uñas y me pinté el pelo y compré maquillaje. Discúlpame, pero no hay dinero."

Hablante 1 (La Diva de México): O sea, ¿sí serías honesta y no le echarías mentiras, Gero?

Hablante 2 (Jerónima): No, no puedo, no puedo, diva. He tratado y a mí las mentiras no me salen. Créemelo que no me salen. Me gusta, pero no...

Hablante 1 (La Diva de México): Se te olvidan luego.

Hablante 2 (Jerónima): Se me olvidan.

Hablante 1 (La Diva de México): Sí, sí. O sea, no, no, no. Ahí no te daría rating. No puedo mentirle.

Hablante 2 (Jerónima): No, pero sí me estás dando... Estás diciendo que eres una chica honesta, una chava que que no tiene... A ver. Espérate, diva. Yo le diría, pues aquí está y te lo sacas de aquí del brasier. Aquí el monederito. Sudado, sudado, sudado, sudado.

Hablante 1 (La Diva de México): No han visto esos memes de... No, bueno, no son los ponen de memes, pero es real. Donde en los bancos, en los bancos el México dice, "No aceptamos billetes que estén sudados o salidos de ahí de las bubis", decía en un en un banco porque sudado sudado el billete. Entonces, ahí ni sudado.

Hablante 2 (Jerónima): Más en los bancos. Diva. No, no más en los bancos.

Hablante 1 (La Diva de México): Sas culebra, tras tras tras. Y yo te conozco unas que viven de lo que tienen en el banco y no estoy hablando de instituciones bancarias. El que entendió entendió. Una vez un reportero me preguntó ¿Cuál de sus galanes calzaba más grande? Y yo le contesté, "No lo sé, porque nunca fui con ellos a comprar zapatos." Sas culebra. Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero.

[12:00] - Quinto Oyente: José Carlos (El iPhone 18 y el enganche)

Hablante 1 (La Diva de México): Te dieron a guardar un dinero, querido. Tu pareja te dio a guardar 20,000 pesos, por decir, porque confía en ti, en lo bueno que eres. Tienes esa cordura. Y, ¿cómo no? Pola que vamos a jugar a que es cierto. Pola vamos a jugar a que es cierto. Entonces tú eres un muchacho muy bueno. Te da a guardar los 20,000 y andabete. Tú ya te andas pidiendo el iPhone el 18. Ay, no. Mi diva, ni al caso con 20,000. Yo no. No, pero te lo andas pidiendo para el enganche. A mí no me vas a hundir. ¿Cuánto irá a costar? Como 40 que tito.

Hablante 2 (José Carlos): Sí, yo creo que sí, ¿eh?

Hablante 1 (La Diva de México): Sí. Ya. Bueno, con eso das la mitad, acuérdate. Y de y de dos teras, mi diva. De dos teras.

Hablante 2 (José Carlos): Y de dos teras. Y tú con eso das la mitad. Ya te lo dije.

Hablante 1 (La Diva de México): Sí, por favor. Eso.

Hablante 2 (José Carlos): A ver, es usarlo. Diva. Yo siempre les digo, mira, te voy a dejar caer nomás la mitad porque la otra mitad no cuenta, porque nomás entra y sale.

Hablante 1 (La Diva de México): Entonces, entonces, ¿qué le inventarías a tu pareja para decirle José Carlos, ya me lo gasté?

Hablante 2 (José Carlos): No, mi diva, no, no podría. No podría.

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Cómo que no podría? Si puedes. Yo te ayudo a gastarlo. Yo te ayudo a gastarlo. Yo te ayudo.

Hablante 2 (José Carlos): No, diva. No, cuando alguien te te pide una... por el motivo que sea, ¿no? Un un favor de guardarle su dinero. Bueno, que que sea de bien habido, ¿no? Mi diva.

Hablante 1 (La Diva de México): Claro. Bueno, bueno, bueno, porque imagínate si es mal habido y tú escondiendo cosas, Dios guarde la hora. Tocar.

Hablante 2 (José Carlos): Entonces este no correspondería a esa a esa confianza, mi diva. No no sería capaz de de robarle su dinerito a alguien.

Hablante 1 (La Diva de México): Hay un corte. Esta llamada está muy aburrida, la verdad. Una vez una señora me dijo, "Diva de México. ¿Cómo le hiciste para ser tan bella?" Y le contesté, "Es que me tocó la parte que te correspondía a ti." Culebra, pobrecilla. Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero.

[14:00] - Debate de Cabina: El "Calor Humano" frente a "Vibrar Alto"

Hablante 1 (La Diva de México): La verdad, diva. Yo diva, yo sí le voy a decir... difiero con Rosy porque la verdad es que yo prefiero calor antes de vibrar de vibrar alto. Bueno, para la gente que va llegando, hace rato, Rosy, la de los la de las niñas y el niño también.

Hablante 2 (Colaborador): Y el niño también.

Hablante 1 (La Diva de México): ...dijo que ella no necesitaba calor humano, que porque no le roncaba el fulano y esto es válido, no te ronca, no te pide, no te presta nada, tú sola te haces de tripa corazón, más tripa que corazón y todo. Y dice que no, que tiene amor propio, cosa que yo le aplaudí. Es una mujer muy laureada, muy laureada.

Hablante 2 (Colaborador): Eso está muy bien, mi diva, pero no no hay nada como el calorcito humano, mi diva, que te anden ahí roncando en la mera nuca. Y no me digan que no, porque sí te roncan en la nuca si se acuesta de lado el viejo o la fulana.

Hablante 1 (La Diva de México): Sí, pues la fulana.

Hablante 2 (Colaborador): Pero también eso está padre, mi diva. También está padre, la verdad. Entonces, la verdad a mí me gusta claro el calor humano, todo, pero chicos, por eso hay que sabérselos conseguir. Mi diva, ¿pero cómo le voy a decir, oiga, dispenso, usted no ronca o cómo no, diva? Bueno, lo a mi favor, que yo tengo, mi diva, es que después de de que yo ya pegué el ojo, como se dice...

Hablante 1 (La Diva de México): Sí, sí, sí, sí, sí. Uno, uno pegue.

Hablante 2 (Colaborador): Yo ya no yo ya no siento, escucho ni nada, mi Dios, diva.

Hablante 1 (La Diva de México): Ah, sí. Es que te vuelves enamorado en en chiquillo... eh, ¿cómo se dice?, enamorada y herida, en pura dama de hierro, pura Marisela.

Hablante 2 (Colaborador): En pura Marisela.

Hablante 1 (La Diva de México): Anda, sela allá en tu colonia pobre.

Hablante 2 (Colaborador): Andas en pura fe y tu media naranja, tú mi complemento y todo, la verdad.

Hablante 1 (La Diva de México): Así es. Entonces, guapísimos y de mucho dinero, hoy aquí con Rosy, muy laureada, muy vivida, muy enamorada de sí misma, todo me encanta. Pero Rosy, el hombre dice que quiere calor humano. ¿Qué le vamos a hacer? Y si yo le digo a Rosy lo que dices, te juro que me va a decir, "pues yo le compro de esas cobijitas eléctricas que se conectan y ahí tiene el calor en la cama."

Hablante 2 (Colaborador): No, yo sí quiero que me encimen la pierna, mi diva.

Hablante 1 (La Diva de México): Ay, novio. Es cierto.

Hablante 2 (Colaborador): Sí, es el Diva Show. El Diva Show. El Diva Show. La casa de ella y la dichosa, no puedo quitarle la capa porque es de ella. La casa de ella y la dichosa, no puedo quitarle la capa porque es de ella.

[16:00] - Sexto Oyente: Cecilia ($5,000 gastados y los pagos de la casa)

Hablante 1 (La Diva de México): Ahorita vengo. No es que me estén corriendo, es que el chisme necesita un respiro. Ya me extrañaban. Pues ya regresé y con la lengua más afilada que nunca. Ah. Sasculebra, tu pareja te dio a guardar un dinero. Vamos a ponerle $5,000 para que de suspenso. Ojalá, ojalá. Te dio a guardar unos centavos. Imagínate tú que nos vas escuchando. Tu pareja confía en ti, por lo menos en el programa así de fantasía sí. En la vida real no. Pero vamos a suponer que confía en ti y te da a guardar un dinero. El día de mañana se le ofrece y él los ocupa. Pero tú ya no los tienes, te los malgastaste.

Hablante 2 (Cecilia): Válgame.

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Qué le inventas?

Hablante 2 (Cecilia): Que se tenían que pagar este pagos de la casa o algo.

Hablante 1 (La Diva de México): Escúchenme, querido público. Tú tienes que inventártelo, pero en en rápido, porque tú no sabes que te los va a pedir en ese momento. Tú no sabes que te los va a pedir. No le vas a decir, "A ver, espérame, déjame ir al cuarto porque ahí los tengo." No. ¿Qué inventarían así en improvisada?

Hablante 2 (Cecilia): Se le prende uno el bombillo, ¿no? Yo es que tuve que pagar unos este pagos de la casa y uno de la luz y pues la seguranza.

Hablante 1 (La Diva de México): Pero acuérdate, tienes que hacerlo triste, Cecilia, porque si no no va a dar lástima ni te va a creer nada.

Hablante 2 (Cecilia): Tuve que... Ah, no, sí, hasta la lagrimita le echo, culebra al piso.

Hablante 1 (La Diva de México): He creado monstruos. Tú no me vas a hundir. Lo juro por mi madre, no me vas a hundir. Yo no me creo la Divina Garza, yo soy la divina Garza. Sas culebra, estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Ahora él quiere el dinero porque es suyo. Es su dinero, querido. Y tú lo tienes. ¿Qué le inventas a tu pareja que viene por sus 20,000 pesotes?

[18:00] - Conversación con César: Obsesión de Barbies, Taquería e Historias Familiares

Hablante 2 (César): Ay, Dios mío santo. Ya no los tienes. Te los gastaste. Me lo gasté en Barbies.

Hablante 1 (La Diva de México): ¿En Barbies o en otra cosa?

Hablante 2 (César): Ah, yo me gasto mi dinero en eso. Diva, en eso me gasto mi dinero.

Hablante 1 (La Diva de México): ¿En qué?

Hablante 2 (César): En Barbies.

Hablante 1 (La Diva de México): Sí, compras... El indicio que tengo. Diva. Cuéntame, ¿cuántas muñecas tienes?

Hablante 2 (César): Como 300.

Hablante 1 (La Diva de México): Ay, cuéntame cosas. ¿En qué año empezaste la colección?

Hablante 2 (César): Tendrá cuando mucho, unos 5 años y pero me obsesioné muy feo, muy muy feo.

Hablante 1 (La Diva de México): Pero dame dame un ejemplo, un día ibas por una tienda o alguien te regaló una, ¿cómo empiezas a coleccionar Barbies?

Hablante 2 (César): Mira, Diva, lo que pasa pues que eso no es gay y pues en toda tu vida te regalan cosas de niño y tú quieres cosas de niño, o sea...

Hablante 1 (La Diva de México): Sí, pero no, no a todos los gay les gustan las Barbies, o sea, esto es esto es algo particular. Yo te conozco gente que dices, "Oye, soy fan de estos carritos o de este monito, o de este muñequito" y y no porque sea adicto a... es gay, ¿no? Simplemente...

Hablante 2 (César): ...pero fíjate que diva que todos los que coleccionamos Barbies somos gays. No he conocido un chico hetero que que coleccione Barbies.

Hablante 1 (La Diva de México): No, no, no, no, no, no, no. Pero me refiero a que no a todos los gay les gustan las Barbies.

Hablante 2 (César): Ah, es que otros gay le gustan otras cosas.

Hablante 1 (La Diva de México): Otras cosas. Pero bueno, regresemos a la a la preguntadera. Eso me da me da curiosidad. ¿Quién te regaló tu primera Barbie? ¿O tú la compraste? Ibas pasando por un aparador, ¿lo viste o lo encargaste en internet? Cuéntame.

Hablante 2 (César): Pues es que a mí me gusta ver todo lo de Barbie, ¿no? Y en eso fui al Walmart, al Walmart.

Hablante 1 (La Diva de México): Sí, sí.

Hablante 2 (César): Y este vi una Barbie, una Barbie que se llama Barbie Extra número tres.

Hablante 1 (La Diva de México): Ajá.

Hablante 2 (César): Así que la puede buscar ahí en el en el Google.

Hablante 1 (La Diva de México): Sí.

Hablante 2 (César): Y la vi muy bonita y me la compré y luego dije, "¿Y si me compro otra?" Dije, "¿Y si me compro otra?", otra, otra. Pues en el Facebook que hay un montón de grupos de pues de todo lo que tú quieras buscar, pues. Y ahí encontré uno de varios de Barbie y ya me empecé me empecé a meter, a meter, a meter.

Hablante 1 (La Diva de México): Aquí estoy viendo y Barbie paleta de sombras y Barbie. Barbie accesorios, ya estoy viendo todo.

Hablante 2 (César): De hecho, este en el 2001 Shakira, Mattel y Barbie sacaron siete siete Barbies de Shakira, o sea, yo, ay, yo siempre las quería, digo, o sea, yo tenía 10 años, digo, y yo las quería, o sea, pues me las he ido comprando poco a poquito, pero si están algo caras.

Hablante 1 (La Diva de México): Oye, ¿ya compraste la de María Félix?

Hablante 2 (César): Esa, esa la tengo. Ya la tengo. Creo que ya te la mandé. Te mandé la foto. La compré.

Hablante 1 (La Diva de México): Es cierto. Es verdad. Es verdad. Esa a mí me la regalaron. Esa Barbie me la regaló mi querido Esaú Ortega.

Hablante 2 (César): De hecho, yo siempre he querido volver... también te la quería regalar y te mandé una vez un mensaje para dónde vivías para o dónde estaba la radio.

Hablante 1 (La Diva de México): Es cierto.

Hablante 2 (César): ...para que yo te la mandara, pero nunca contestaste. Y este ese mensaje no lo contestaste porque si me has contestado me has mandado audios.

Hablante 1 (La Diva de México): Claro.

Hablante 2 (César): ...pero ese no me lo contestaste porque no sé si estás aquí en Monterrey o en Estados Unidos, pues.

Hablante 1 (La Diva de México): Aquí en California.

Hablante 2 (César): Yo dije, "Yo se la quería mandar".

Hablante 1 (La Diva de México): Sí, pero si le he contestado los audios porque luego van a decir "vieja loca no contesta".

Hablante 2 (César): Sí, sí, no, sí me has mandado audio igual.

Hablante 1 (La Diva de México): Pero ese no se lo contesté porque, como le digo, oye... Pobrecito, le va a salir más caro el envío que la Barbie hasta acá.

Hablante 2 (César): No, yo yo dije, "No, pues es que..." dije "capaz no se quiere ver interesada porque pues hay gente que sí le gusta que le regalen."

Hablante 1 (La Diva de México): Le encanta a uno le andan regalando. A mí sí me regalan cosas y yo le agradezco. Incluso hay radioescuchas que me dicen, "Diva, te voy a mandar esto, pero no digas." Y bueno, no digo.

Hablante 2 (César): Mira, a mí igual aquí en la taquería los clientes me regalan dulces, juguetes. Hay un muchachos que fue a Brasil y me trajo un billete de Brasil. Uno que fue a Colombia, me trajo un billete de Colombia. Gente que va a Toronto y me trajo lo de Toronto. O sea...

Hablante 1 (La Diva de México): Dile que vaya a Durango y te traiga un alacrán.

Hablante 2 (César): No, es que aquí está alacrán. No se pueden alacranes...

Hablante 1 (La Diva de México): Tiene razón. Sas culebra al piso, tras tras tras. Tú no me vas a hundir. No me vas a hundir. Lo juro por mi madre, no me vas a hundir. Lo que quieras, pero a mí no me hunde. Yo no quiero a un hombre para que esté a mis pies, quiero uno para que esté a mi altura. Sas culebra. Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. ¿Qué le inventarías a tu pareja?

Hablante 2 (César): Pues es que no me lo gastaría. La verdad no me lo gastaría. No hagas lo que no quieres que te hagan.

Hablante 1 (La Diva de México): O sea, si te dan a guardar un dinero, ahí se queda guardado.

Hablante 2 (César): Sí, la verdad que sí. Sí. Yo prefiero tener un problema de chisme o así, pero por dinero no, nunca. Ni en el trabajo. Di, "Oye, a ti te crearon por chismoso, por revoltoso, pero menos por dinero."

Hablante 1 (La Diva de México): Ya.

Hablante 2 (César): Una persona ratero no cabe en ningún lado. Y quieras o no crea desconfianza. Hasta hay familia que que roba y ya vas a la casa y estás como desconfiada de que no te vaya a robar también a ti. O sea, todo lo que quieras menos de dinero. Todo lo que quieras menos dinero.

Hablante 1 (La Diva de México): Qué bonito lo que dices. Me encanta. Y hay gente, fíjate, yo conocí que en paz descanse mi tía nena, mi tía Andrea. Ella a ella le llevaban a guardar, fíjate, dinero, pero bastante. No creas que 2,000, mucho, pero amistades, por ejemplo, en aquellos años en las cosechas, en la época de de cosecha del maíz, del sorgo, de todo esto, en Matamoros, le decían, "Mira, eh Andrea, guárdeme este dinerito." Eran gente, eran agricultores, gente del campo, le llevaban ahí al centro, vivía en el mero centro de Matamoros mi tía Andrea y le le dejaban cantidades enormes. César, nunca la vi agarrar un cinco, nunca. Y luego llegaban, "Oye, aquí está Andreita, ¿tendrás el dinero?" "Sí, aquí está, ten." Y mi tía nena siempre tuvo dinero ajeno. ¿Por qué? Porque hay mucha gente que no no lo llevaba a los bancos. Era... se ofrecía que del rancho iban al centro de la ciudad y llegaban con ella y sabían que ella tenía los centavos ahí. ¿Sí me explico? Era la confianza, César, y la de palabra, porque no había ningún papel firmado, mi amor. Era de palabra de mi tía nena, que le mando un beso. Ella, ella...

Hablante 2 (César): ...como dice usted, diva, antes no habían cámaras, nada. Ella era de palabra, mi amor.

Hablante 1 (La Diva de México): La palabra es la que valía.

Hablante 2 (César): La que vale, perdón.

Hablante 1 (La Diva de México): Bueno, sí, todavía vale. César, te mando un abrazo. Me encanta platicar contigo, eh, todo lo que me has contado la semana pasada que hablamos de de estos temas de cuando ibas con tu papá o de cuando vas con tu papá a comer, todo lo que nos cuentas. Gracias por compartirlo, porque todos los seres humanos somos como una película, todos tenemos algo que contar siempre. O sea, tú tienes una historia de amor con tu papá o una historia de de que, no sé, de lo que has sufrido por ser gay, pero también de lo que has gozado de las Barbies que me contaste hace ratito, de de todo. Tienes una historia. Un día debería de hacerte yo una película, un guion de una película y luego sales tú corriendo.

Hablante 2 (César): No, no, no, no.

Hablante 1 (La Diva de México): ...tú por todo Coatzacoalcos corriendo descalzo y una Barbie detrás detrás en inteligencia artificial correteándote.

Hablante 2 (César): ...porque la compré y no la pude pagar.

Hablante 1 (La Diva de México): Sas culebra al piso, tras tras tras tras tras. Llorar por un hombre jamás, llorar por uno habiendo tantos. Sas culebra. Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero.

[20:00] - Cambio de Tema: Doña Sotera, Don Laureano y la Viuda

Hablante 1 (La Diva de México): Cambiamos de tema porque aquí la vida es como telenovela, siempre hay un giro inesperado. ¿Y conocías entonces a la esposa de don Laureano?

Hablante 2 (Doñita/Vecina): Sí, sí la conocí. Pasaba yo por su casa a trabajar en aquel tiempo, pues no tenía yo carro y hace muchos años de eso ya. Y pues pasaba por ahí por su casa. Y al que yo más a él lo saludaba más y todo así y yo sé que con la mirada me decía cosas así, me decía, "Ay, doñita", me decía "cuando se le ofrezca algo de compostura ahí", dijo, "de electricidad."

Hablante 1 (La Diva de México): Y sí, pero que Tita, cuando llegó la viuda... cuando llegó la viuda, ¿qué hizo? ¿Fueron a tu casa? ¿Quién? ¿La viuda o quién se lo llevó al grano?

Hablante 2 (Doñita): Sí, no, pues en en la ambulancia, pero la policía vinieron a ser... Aquí vino con su hijo. Ella y su hijo vinieron para acá. Vinieron con la policía a hacer pregunta que si qué estaba haciendo aquí o por qué. Pues yo le dije, "No, pues mira, estaba arreglando eso del baño." Pues ahí lo puso y este y no no se dieron cuenta. No sé si en la autopsia saldría eso, pero... el viaje.

Hablante 1 (La Diva de México): Pues sí, pero yo me imagino que sí, porque la señora vino a platicar conmigo después de que pasaron esas cosas, ya que ya pasó todo y vino a a preguntarme de que si yo no me había dado cuenta de que andaba mal o algo por ahí, que si porque yo a ustedes las miraba platicando mucho ustedes dos. Pues sí, le dije, pero pues a mí no me platicaba nada, le dije, pues yo digo, para qué me pongo a hablar de una persona que ya no está aquí. ¿Y qué dijo, verdad? ¿Y qué dijo la la viuda?

Hablante 2 (Doñita): Pues me dijo que porque dijo, "No, es que mi marido", dijo, "yo sé con quién estaba casada." Dijo, "eran bien ojo alegre." Y yo con ganas de decir, "Ay, ni que estuviera tan guapo."

Hablante 1 (La Diva de México): Sas culebra al piso. Y ay sí, tras tras tras y tras tras tras.

Hablante 2 (Doñita): Pues sí, pero yo no le quise decir nada más, pues porque pues para qué dije, como quiera que sea conmigo se portó bien porque no era la primera vez que se me componían cosas aquí, venía a arreglarme, una vez me echó un me echó un pisito también a la entrada de la casa.

Hablante 1 (La Diva de México): Entendió, entendió. Gracias. Se fregó. En ese entonces vivía doña Sotero.

Hablante 2 (Doñita/Vecina): Sí, sí, vivía la c*****, vieja mitotera, de todo se dio cuenta. Velo nomás estaba ahí por la ventana y después me tiraba hasta directas y me decía, "M, al paso que va", dijo "van van a salir varias veces vuda la queta de aquí."

Hablante 1 (La Diva de México): Señor, ¿por qué no fui fea? ¿Por qué, sasculebra? Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero.

[22:00] - Séptimo Oyente: Salgado H y la honestidad de un exalcohólico

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Qué le inventarías, Salgado H? Porque ese dinero ya voló.

Hablante 2 (Salgado H): Yo no le yo no lo inventaría así como yo andaba de pedas, yo le diría que me lo gasté en una peda.

Hablante 1 (La Diva de México): Oye, oye, ¿tienes el altavoz? ¿Tienes el altavoz?

Hablante 2 (Salgado H): No.

Hablante 1 (La Diva de México): A ver otra vez para que te entiendan. ¿Que andabas de borracho? ¿Qué le dirías?

Hablante 2 (Salgado H): Y en ese tiempo que vivíamos juntos, le digo, yo no le mentiría. Yo le diría que me lo gasté en una peda.

Hablante 1 (La Diva de México): Él sería honesto. Y y si te llegaste a gastar dinero que no era tuyo o dinero que era para pagar el recibo de la luz o de esto y aquello. Te lo malgastaste.

Hablante 2 (Salgado H): Muchas veces, diva.

Hablante 1 (La Diva de México): Ay, es que tú eras alcohólico.

Hablante 2 (Salgado H): Pues sí, le digo, yo era un alcohólico. Yo reconozco que era alcohólico. De hecho, lo he dicho abiertamente. Reconozco que tenía el problema.

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Y cómo vas? ¿Cómo vas?

Hablante 2 (Salgado H): Fíjese que gracias a Dios ya cumplí 5 años cero alcohol. Gracias a Dios ya me ya encontré mi Dios que muchos buscamos.

Hablante 1 (La Diva de México): Amén.

Hablante 2 (Salgado H): Y eso es lo que me está ayudando.

Hablante 1 (La Diva de México): Gracias a Dios y a la fuerza de voluntad. Es el Diva Show. Los ex que te vuelven a buscar, ¿qué quieren? ¿Acaso una carta de recomendación? Sasculebra, estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero.

[24:00] - Octava Oyente: Saraí y las tandas seguras

Hablante 1 (La Diva de México): Hola.

Hablante 2 (Saraí): Hola.

Hablante 1 (La Diva de México): Oye, Saraí, ¿tú estás casada?

Hablante 2 (Saraí): Sí, diva, ¿cómo no?

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Y tu marido nunca...?

Hablante 2 (Saraí): Pero todavía puedo tener otro novio.

Hablante 1 (La Diva de México): Ay, mira. Oye, chula, ¿y tu marido nunca te ha dado a guardar un dinero que digas, "Diva, una vez me dio a guardar un dinero y lo gasté"? Estás en vivo.

Hablante 2 (Saraí): No, fíjate que una cosa tengo toda la vida siendo desde que yo trabajo. En cuestión de dinero soy soy muy derecha con mis hermanos, mi esposo, amigos cercanos. Yo hago muchas tandas, diva, y algo que tengo, tengo palabra de honor, diva, y yo traigo el dinero con...

Hablante 1 (La Diva de México): Están escuchando. ¿Cuánto es lo más que ha dado usted de una tanda? Lo más que ha juntado.

Hablante 2 (Saraí): Oh, $2,000, Diva. Es un muy buen dinero.

Hablante 1 (La Diva de México): Muy buen dinero. Nunca se te ha ido una o uno con la tanda que se te pele Baltazar.

Hablante 2 (Saraí): Gracias a Dios no, diva. Son conocidos, para empezar son conocidos de mucho tiempo. Es decir amigos. Y lo otro, la hago la tanda de $100. Hay veces que por una situación uno me tarda en dar el dinero y yo pongo el número y después esa persona me lo paga. Pero si yo también yo tengo que ser consciente. Si yo hago una tanda donde tengo que dar cada quien unos $300 por decirlo así, pues ¿de dónde pago 300 yo y 300 de la otra persona? No, no voy a tener. Por eso yo soy yo soy del dicho de que poquito, poquito y seguro, y mucho y nada.

Hablante 1 (La Diva de México): Es verdad. Eh, aplica también para la cama.

Hablante 2 (Saraí): Ah, también, diva. También ahí no me muero de hambre. Diva, estoy bien surtida.

Hablante 1 (La Diva de México): Sas culebra al piso y trasás por detrás. Ay, Saraí. Ella es guapísima y de mucho dinero. Señor, ¿por qué no fui fea? ¿Por qué? Es la diva de México en el Diva Show.

[26:00] - Novena Oyente: Brandy y la excusa de la emergencia

Hablante 1 (La Diva de México): Resulta que tu pareja te dio a guardar un dinero, pero ese dinero tú te lo gastaste. Diva, gasté el dinero que me confió mi pareja y ahora lo quiere. ¿Qué hago? ¿Qué harías tú en chiquilla, Brandy? La de los tíos.

Hablante 2 (Brandy): Yo me diva, pues... pues yo le diría, "no, pues me gasté el dinero, es que lo ocupaba por una emergencia", mi diva.

Hablante 1 (La Diva de México): Oh, o sea, ¿sí serías honesta?

Hablante 2 (Brandy): Sí, claro. Sobre todo la honestidad, primero por delante. La honestidad primero, decir, ¿sabes qué? Usé el dinero porque tenía una emergencia, pero yo te lo voy a reponer.

Hablante 1 (La Diva de México): Cosa que no va a pasar nunca, pero así se dice para que sigan confiando en uno. Bueno, mi Dios, ¿cómo? Yo no soy nadie para criticar ni para juzgar a las personas que regresan con sus ex. Cada quien es libre de echar a perder su vida como mejor le parezca. Sas culebra, estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero.

[28:00] - Décimo Oyente: Juan (Pedir prestado para pagar)

Hablante 1 (La Diva de México): Aquí nada más que yo, Juan. Si tu mujer te da a guardar un dinero o unos ahorros, te dice, "Guárdalos", pero tú los gastas. Tú los gastas y el día de mañana te los pide. ¿Qué harías?

Hablante 2 (Juan): Pues le pido prestado a un amigo.

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Qué? Les dije que así se solucionan las cosas sin que se entere la pareja. Le pide prestado al amigo.

Hablante 2 (Juan): ...y de verdad tengo un amigo que le digo, "Préstame $1,000", me los presta, $2,000 me los presta, no hay problema.

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Y si se los pagas? ¿Por qué?

Hablante 2 (Juan): Oh, claro.

Hablante 1 (La Diva de México): Y digo, si se los pagas, porque si no le pagases, mi paisano de Matamoros, Tamaulipas, ¿tú crees que le iba a prestar el fulano otra vez? No, hombre, no le presta ni un cinco, por favor.

Hablante 2 (Juan): ...si me los pide el dinero, le mando una joyita ahí para que la venda.

Hablante 1 (La Diva de México): Mira, mira, otro Juanito Tip con la diva de México. Gracias, Juan. Un abrazo.

Hablante 2 (Juan): Igualmente, diva. Que estén bien todos. Saludos a todo el auditorio.

Hablante 1 (La Diva de México): Gracias por llamarme. Estamos en el Diva Show. Una vez un ex me dijo, "Deseo que no me olvides." Y yo le contesté, "Yo deseo que Dios te guarde y ojalá que se le olvide." ¿Dónde? Sas culebra. Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero.

[30:00] - Undécimo Oyente: Mano Larga (Tapar el pecado)

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Y qué harías si un día tu pareja te da un dinero y tú te lo gastas y el día de mañana te lo pide? Ahí, ¿qué haces, querido?

Hablante 2 (Mano Larga): Pues nada. Pues, ¿qué más?

Hablante 1 (La Diva de México): Aguantar... ¿o no pedirías un préstamo a otra gente para solucionar y tapar tu pecado, tu mentira, tu mano larga?

Hablante 2 (Mano Larga): La mano larga siempre la he tenido.

Hablante 1 (La Diva de México): Sas culebra al piso. Tras tras trás y tras tras trás. Si tu pareja te pide que cambies tu forma de ser, yo te sugiero que cambies, pero de pareja, sas culebra. Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero.

[32:00] - Duodécimo Oyente: Yosimar (Dinero es lo que sobra)

Hablante 1 (La Diva de México): No, por favor. Ya estamos al aire, así que vamos a comportarnos. Guapísimos y guapísimas, hoy andamos en chiquillos. Ando en chiquilla. Ando en chiquilla. Ando en chiquilla. Vamos a jugar con las emociones. Yosimar, tu mujer te acaba de dar a guardar un dinero, tu pareja. Y resulta que anda, vete, tú te lo gastaste. ¿Qué harías si ella te pide el dinero? ¿Le dices la verdad? ¿Me lo pides prestado a mí para que no se entere? ¿Qué harías, querido?

Hablante 2 (Yosimar): Pues... pues yo la verdad no haría nada porque dinero es lo que me sobra.

Hablante 1 (La Diva de México): Estamos hablando de dinero, no de centímetros.

Hablante 2 (Yosimar): No, eso me falta. Dinero me sobra. Sas culebra al piso y...

Hablante 1 (La Diva de México): Aquí no se desmiente a nadie. La verdad, lógico. Están escuchando.

Hablante 2 (Yosimar): Me lo gasté en cahuamas y con la pillo.

Hablante 1 (La Diva de México): Asa. No, no me alcanza el dinero. Ah, dicho. No tienes llenadera. Claro. Un corte.

[34:00] - Decimotercer Oyente: La caja fuerte y el garrafón de Karen

Hablante 1 (La Diva de México): Como amiga soy muy buena, pero como enemiga soy perfecta. Sas culebra, estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Sí, te ha pasado.

Hablante 2 (Oyente): Miren, mi diva, bendito Dios, hasta ahorita no porque trabajo y y este no, pero sí me ha dado dinero a guardar. Lo tengo guardado ahí.

Hablante 1 (La Diva de México): ¿Dónde?

Hablante 2 (Oyente): Pero ahí sí, en mi cuarto, mi diva, en un lugar, en una casa fuerte. No tengo la llave de esa caja fuerte, diva.

Hablante 1 (La Diva de México): Qué mala es mi diva. Muy mala. Sas culebra. Entonces, el dinero está guardado.

Hablante 2 (Oyente): Sí, diva, bien guardado. ¿Cómo no?

Hablante 1 (La Diva de México): Déjala que siga creyendo. A lo mejor los hijos ya le metieron mano y ya están enterados.

Hablante 2 (Oyente): No, fíjate que no, mi diva. Hasta eso tienen.

Hablante 1 (La Diva de México): Bueno, no te vaya a pasar lo que le pasó a la del garrafón. ¿Cómo se llamaba, Betito? La que le... a Karen. A Karen. Karen, por favor, cuando iba ahorrando en el garrafón tenía como $3,000 y anda vete, cuando va a ver el garrafón no tenía nada, ¿no?

Hablante 2 (Oyente): Hasta eso que estos mis hijos no les enseñé que lo que había aquí adentro no se agarraba. Lo que era de uno era de uno.

Hablante 1 (La Diva de México): Ay, qué bueno.

Hablante 2 (Oyente): Pero lo que se encontraban afuera, afuera en la calle, eso sí era de ellos.

Hablante 1 (La Diva de México): Ah, bueno, entonces lo que me encuentre afuera es mío. Gracias.

Hablante 2 (Oyente): Sí, mi diva, pero aquí adentro, no.

Hablante 1 (La Diva de México): No, no, no, no, mi vida. Chicas, ahí está el dulce tip. Si te lo encuentras afuera, es tuyo.

Hablante 2 (Oyente): Sí, gracias. Todo tuyo.

Hablante 1 (La Diva de México): Un corte. Y sí, sí, es de carne.

[36:00] - Cierre del Programa: Mensaje de Pa y la incapacidad laboral

Hablante 2 (Pa): Diva, es que ese rato no le contesté porque no traía yo datos. Es que estaba yo en el seguro. Mañana le traigo la incapacidad. Tengo que ir otra vez con el médico familiar porque traigo... tengo los ojos bien inflamados y bien rojos. Mañana le traigo la incapacidad.

Hablante 1 (La Diva de México): Pero qué mentirosa eres, Pa. Los ojos rojos los tienes así por estar en el celular y en esa mugre. Y aquí no hay seguro de que te como en México que te den incapacidad. No seas mentirosa. Esta cree que yo estoy tonta. Quiero otra cosa. Por eso ahorita hablamos tú y yo. Esta cree que yo todavía en el seguro. ¿Una incapacidad? No, ridícula.

Hablante 2 (Colaborador): Te la dan polita. Me avisas para ir. Yo también. Qué dulce también. Quiere una incapacidad, dice.

Hablante 1 (La Diva de México): Gracias por dejarme entrar hasta tu cocina, tu coche o tu corazón. Nos escuchamos pronto o cuando te dé la gana.