¿Prestarías una pistola de 4,000 dólares a tu hermano? La Diva de México destapa las historias más cínicas de objetos prestados que terminaron en traición familiar. Family Betrayals: The $4,000 Gold Gun and Stolen Fortunes La Diva de México hosts a raw discussion on lending belongings and family betrayal. From stolen gold-plated guns to a mother's million-peso fraud, this episode explores the limits of trust.
En este episodio de El Diva Show, nos sumergimos en las profundidades de la confianza rota. Escuchamos el impactante caso de Tomás y su pistola con cachas de oro "extraviada" por su propio hermano, y la desgarradora historia de Lorenzo, quien fue abandonado y estafado por su madre por un millón de pesos. Entre risas y verdades sin filtro, la Diva analiza junto a su audiencia por qué nunca regresan los Tupperware, las vaporeras y hasta los carros prestados que terminan en choques en Las Vegas. Si vas a prestar algo, ¡primero escucha este podcast!
Timestamps:
00:00 - Introducción: El caso de la pistola de 4,000 dólares con cachas de oro
02:00 - Florentino y por qué es mejor decir "no tengo herramientas" que pelear
04:00 - Jesús y la grabadora que se llevó un secreto hasta la tumba
08:00 - Valentín y el carro prestado que terminó abandonado en Las Vegas
10:00 - Cristóbal: La máquina de pintar de 2,500 dólares y el bloqueo en Instagram
14:00 - Rossy de los gatos: Manipulación familiar y el perdón que no llega
16:00 - Miguel Hernández: El valor sentimental de un pedestal de "cuello de ganso"
18:00 - Joselito Leal y Jerónima: Herramientas que se quedan en la familia
22:00 - Lorenzo: La camioneta S10 desaparecida y la traición de una madre
24:00 - Saraí y el coraje de ver tus chamarras prestadas en fotos de Facebook
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Join "La Diva de México" in this high-energy episode featuring shocking listener testimonials about unreturned items and deep family scars. Key highlights include a $4,000 pistol mystery, luxury tools "borrowed" by relatives, and a heart-wrenching story of a mother who abandoned her six children after a major financial fraud. We also cover the lighter (but relatable) side of unreturned Tupperware and clothing, providing a cultural look at social dynamics and personal boundaries within the Latino community.
[00:00] - Inicio del programa: El tema de los objetos prestados
Hablante 1 (Diva): Esto es el Diva Show, la diva de México. Aquí se ríe, se llora y se chismea con estilo. Si no está listo para escuchar verdades, mejor ni le des Play. Sas culebra. Le prestas a un amigo, le prestas a un familiar y no estoy hablando de dinero nada más, estoy hablando de objetos. Le prestaste un desarmador, a lo mejor ese día se le manchó la camisa de algo y ten, llévate mi camisa. Somos de la misma talla. ¿Qué es aquello que no sea dinero y no te regresaron? Pues mira, déjame te digo lo que me está pasando. No sé si te lo llegué a contar.
Hablante 2 (Tomás): Eh, le dejé una pistola a una hermana mía y le... ¿sabes qué? Tuve más confianza, creí yo, tener más confianza en un hermano y le dije a mi hermano, le dije a mi hermana: "Dale la pistola a mi hermano, que él la guarde". Y en aquellos años hubo... Pues yo creo que te cuentan en todo México.
Hablante 1 (Diva): En todo México, efectivamente.
Hablante 2 (Tomás): Eh, y mi hermana escondió la pistola y sus cosas de ellos en las cañas ahí, porque también hay cañas allá en Michoacán. Entonces, la rescataron la pistola mía, la rescataron. De hecho, yo me había llevado unas cachas de oro; de un lado decía Valentín y de otro lado decía Tomás. De aquí me las llevé y se las puse a la pistola cuando fui una vez. Entonces, pues yo me vine y le dieron la pistola a mi hermano, pero mi hermano le dije: "Yo quiero la pistola". Dijo: "Me la quitaron. Me quitaron la pistola los soldados y de hecho dijeron que qué buenas cachas traía". Y pues esas son mentiras, son mentiras. Mentiras que ni él se la creyó y esa pistola anda volando ahorita. ¿Cómo ves?
Hablante 1 (Diva): Pero, ¿por qué dices tú que son mentiras?
Hablante 2 (Tomás): Sí, pero son inventos de mi hermano... la pistola la tiene mi hermano porque su esposa vio la pistola. Mira, ahora que vaya, pues yo voy a recoger mis cosas que yo dejé por ahí regadas con los amigos... Pero esta pistola a mí me gusta mucho, por eso le mandé a hacer aquí unas cachas de oro... esa pistola me ha gustado siempre.
Hablante 1 (Diva): ¿No te da miedo que esa pistola provoque la muerte al pelearla y tu hermano no te la quiera regresar?
Hablante 2 (Tomás): Mira, sinceramente, el diablo anoche me estaba tocando en pensamientos malos y dije: "No, no me tiene que ganar esos malos pensamientos porque no está bien... por lo que valga la pistola no vale tanto... prefiero mejor dejársela, pero sí decirle que no me está haciendo menso".
Hablante 1 (Diva): En aquellos años, las cachas de oro, ¿cuánto le costaron a usted?
Hablante 2 (Tomás): No, aquí me costó $4,000. $4,000 o 3,800 por ahí... Pero como te digo, no son las cachas, es la actitud mal de él, de mi hermano. Y no está bien eso porque yo confié en él.
Hablante 1 (Diva): Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Nunca has ido al navegante, este restaurante de mariscos... Florentino. ¿Qué fue lo que prestaste, Florentino? ¿Prestaste un garrafón para echar agua? ¿Prestaste una bocina de esas Pioneer? ¿Qué prestaste y no te lo devolvieron nunca?
Hablante 2 (Florentino): Por eso mismo, mi diva. Yo no presto cosas porque si no me la devuelven me voy a enojar... No, no, yo no he prestado. No, mi diva, no.
Hablante 1 (Diva): ¿A poco si voy a tu casa y te digo: "Florentino, préstame tu caja de herramientas", no me lo prestarías?
Hablante 2 (Florentino): Le diría a mi diva la verdad. ¿Sabe qué, mi diva? Yo no tengo caja de herramientas.
Hablante 1 (Diva): ¿Qué prestaste, Jesús? Buenas tardes.
Hablante 2 (Jesús): Ah, diva. Una vez yo trabajaba con un ex cuñado... compré una maquinita para grabar, una grabadorcita de esas que se metía uno en la bolsa chiquita... la usé para lo que tenía que hacer (grabó a su supervisor maltratándolo y lo despidieron), pero después me la pidieron prestada y ya nunca me la regresaron.
Hablante 1 (Diva): ¿A quién le prestaste la grabadorcita?
Hablante 2 (Jesús): A un compadre, y falleció, en paz descanse, y pues ya... se quedó ahí hasta la tumba.
Hablante 1 (Diva): ¿Qué objeto prestaste, María de Lourdes? Cuéntanos. Florentino, ¿tu mujer nunca ha prestado la vaporera?
Hablante 2 (Florentino): Sí, mira, y por cierto no se la han regresado. Se le prestó a una amiga hace como más de un año para un baby shower y no le ha regresado.
Hablante 2 (María de Lourdes/Lulu): No, mi diva, yo hace ya añales... ya será como unos cinco o seis años que la presté y ya no regresó.
Hablante 1 (Diva): ¿Tú qué fue lo que prestaste, Gustavo? Que no sea dinero...
Hablante 2 (Gus): Mi diva, presté un álbum de discos por allá en los 80s. Eran tres discos de 33 revoluciones... de las guitarras del Renacimiento... de Selecciones (Reader's Digest). Se los empresté a una amiga que después se casó y pues ya me daba pena pedírselos y pues como no me los entregó, pues ahí se quedaron.
Hablante 1 (Diva): Ay, ojalá que salga (en Amazon)... Dice: "No hay resultados para tu búsqueda, ya te fregaste".
Hablante 1 (Diva): ¿Qué prestaste tú y no te devolvieron, Valentín Mendoza?
Hablante 2 (Valentín): Hace como unos 10 años presté un carro aquí en Los Ángeles... Un amigo dijo: "Préstame tu carro, voy a ir a un mandado". Se fue a Las Vegas y resulta que se volteó por allá. Me entraron unas llamadas de la policía que por qué había dejado abandonado el carro. El carro está a tu nombre y tú eres responsable... después yo le empecé a llamar y no me contestó hasta como al tercer día... me tuve que presentar para ver esos problemas.
Hablante 1 (Diva): ¿Y él no te pagó ni un cinco?
Hablante 2 (Valentín): No.
Hablante 1 (Diva): ¿Qué prestaste tú, Cristóbal?
Hablante 2 (Cristóbal): Presté una máquina de pintar de trabajo... aproximadamente el valor de unos $1,800 a $2,500 dólares. No me la regresaron con el pretexto de que "ya mero la estoy ocupando". Al final me dijo que se le descompuso... y ni así me la dio. Ya me borró de Facebook, de Instagram.
Hablante 1 (Diva): ¿Prestaste una plancha? ¿Qué prestaste, Cecilia?
Hablante 2 (Cecilia): Tengo como el típico tupperware... (Mi marido) es más delgado que yo y más alto... de repente me dice: "Ay, ese vestido está bonito, me lo hubieras de prestar".
Hablante 1 (Diva): ¿Qué opinas tú, Cecilia?
Hablante 2 (Cecilia): Pues sí, así. Yo ya me acostumbré a que sea así. Yo solamente le digo: "A mí no me vuelves a tocar". Sas culebra.
Hablante 1 (Diva): Rosy de los gatos... ¿qué objeto prestaste y no te regresaron?
Hablante 2 (Rossy): Lo que más me dolió fue un celular que según yo le presté a una amiga... era un Samsung. Yo tenía dos en ese tiempo... le dije: "Te presto el otro y ya cuando tengas me lo devuelves". Pero pues después le fue bien y ya se desapareció con todo el celular.
Hablante 1 (Diva): ¿Qué objeto prestó Miguel el intérprete que no le devolvieron?
Hablante 2 (Miguel): Mi abuelo me regaló un pedestal y un micrófono que era de él... tipo cuello de ganso. Un muchacho conocido de la música vino y me dijo que si le prestaba el micrófono y el estante y hice la estupidez de soltárselo y ya nunca volvió.
Hablante 1 (Diva): Joselito Leal... ¿qué prestaste y no te devolvieron?
Hablante 2 (Joselito): Un taladro... a un tío, hermano de mi papá en Durango... se llama Jaime. El taladro todavía lo extraño.
Hablante 1 (Diva): ¿Qué prestó Jerónima?
Hablante 2 (Jerónima): Un impacto... es una herramienta que usan los mecánicos para quitar tornillos o tuercas muy grandes... Un día vino mi hijo y me cambió las llantas... y nunca volví a ver ese impacto. Le dije: "¿Es de tu papá o de quién es?". Y dice: "Pues es el tuyo, amá. Me lo prestaste la otra vez y no te lo he regresado". Y se lo llevó de nuevo.
Hablante 2 (Dulce): Presté una vaporera para hacer tamales. Nunca me la regresaron... y todavía tuvo el descaro de venírmela a pedir otra vez. Me dice: "¿Me puedes volver a prestar tu olla?". Y dije: "¿Cuál si no me la diste?".
Hablante 2 (Carla/Íntimo): Cuando yo estaba chiquita... se la presté a una niña (una bicicleta/triciclo), estaba gordita la niña y pues me la quebró... nunca me lo regresó.
Hablante 2 (Adán): Mi hermano me pidió unas botas y hasta la fecha no han regresado las benditas botas... esas botas anduvieron en varias fotografías, yo las veía en varios retratos. Le dije: "Págamelas, no te hagas". Pero la gente se quiere pasar de lista.
Hablante 2 (Lorenzo): Presté una troca, una Chevrolet S10 a un amigo... nunca me la regresó... mejor le cancelé la aseguranza y el título lo hice como perdido.
Hablante 2 (Graviela): Mis topperways de vidrio nunca regresan... los refractarios. Por eso hoy en día acostumbro a usar los otros (desechables) y ya no más doy eso y les digo: "No tienen regreso".
Hablante 2 (Saraí): Lo que más he prestado son suéteres o chamarras cuando va alguien de visita a mi casa y tienen frío... esas chamarras son cosas que ya no las vuelvo a ver. Y lo más coraje nos da cuando las vemos retratadas. También los toppers caros... ahora doy de los corrientes.
Hablante 1 (Diva): Gracias por dejarme entrar hasta tu cocina, tu coche o tu corazón. Nos escuchamos pronto o cuando te dé la gana.