Una mujer cuenta cómo la leucemia de su esposo transformó su matrimonio y revela el inesperado regalo que recibió durante su recuperación. En El Diva Show, La Diva de México también escucha las confesiones de sus seguidores sobre el amor, la abstinencia y los secretos de pareja. EN Three Years Without Intimacy During Her Husband's Cancer Battle: The Gift That Moved La Diva de México A woman shares how her husband's leukemia diagnosis changed their marriage and reveals the unexpected gift he gave her during his recovery. On El Diva Show, La Diva de México also hears surprising confessions about love, relationships and long periods without intimacy.
¿Cuánto tiempo podrías pasar sin intimidad con tu pareja? En este episodio de El Diva Show, La Diva de México dedica su divertido Viernes Erótico a escuchar las confesiones de sus seguidores sobre el amor, las relaciones de pareja y los periodos más largos que han pasado sin tener intimidad.
Entre bromas, ocurrencias y el clásico “¡Sas culebra!”, una llamada se convierte en uno de los momentos más emotivos del programa.
Sandra comparte que su esposo fue diagnosticado con leucemia en 2017 y tuvo que someterse a tratamientos de quimioterapia, radioterapia y un trasplante de médula ósea. Durante aproximadamente tres años, la pareja enfrentó una etapa en la que la salud y la recuperación se convirtieron en su prioridad.
Sin embargo, un día su esposo la sorprendió con un regalo que ella nunca imaginó recibir. Sandra explica cómo aquel gesto la hizo sentirse comprendida y fortaleció su matrimonio durante uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
La conversación también deja espacio para historias sorprendentes. Martín confiesa que pasó aproximadamente 11 años sin intimidad después de una relación sentimental, mientras Moni, desde Puebla, revela que estuvo cinco años sin pareja íntima. Otra oyente cuenta que lleva 20 años sin intimidad con su esposo debido a los problemas relacionados con el consumo de alcohol de él.
Por su parte, Gamaliel, El Moreño, Florentino, Joselito, La Peligrosa y otros participantes provocan carcajadas con sus respuestas a la pregunta del día. Luisito Mesa también comparte detalles de sus 25 años de matrimonio y una tradición familiar de Michoacán.
Además, La Diva conversa con Emmanuel, un paciente trasplantado que relata las dificultades que enfrenta para conseguir medicamentos como tacrolimus y ácido micofenólico en el sistema público de salud de México.
El programa aborda también los celos, la libertad dentro del matrimonio, las relaciones con los padres y los cambios que pueden experimentar las parejas después de tener hijos.
Entre confesiones atrevidas, historias de superación y mucho humor, La Diva de México demuestra que detrás de cada llamada puede esconderse una historia capaz de hacernos reír, reflexionar o emocionarnos.
Escucha El Diva Show en Nueva Onda y disfruta de una conversación llena de amor, ocurrencias y momentos inolvidables.
TIMESTAMPS:
00:00 – La Diva de México presenta el Viernes Erótico y conversa con Gamaliel.
02:00 – El Moreño revela cuánto tiempo ha pasado sin intimidad.
04:00 – Martín confiesa que estuvo aproximadamente 11 años sin relaciones íntimas.
06:00 – Florentino responde a las preguntas de La Diva sobre su vida de pareja.
08:00 – Celos, libertad en el matrimonio y las ocurrencias de Gamaliel.
10:00 – Emmanuel denuncia dificultades para conseguir medicamentos después de un trasplante.
12:00 – Sandra relata cómo la leucemia de su esposo transformó su matrimonio.
15:00 – Joselito y La Peligrosa comparten sus confesiones en el Viernes Erótico.
17:00 – Un oyente cuenta cómo un problema cardíaco afectó su vida íntima.
19:00 – Cambios en el deseo, relaciones familiares y el vínculo con los padres.
21:00 – Luisito Mesa recuerda sus 25 años de matrimonio y una tradición de Michoacán.
23:00 – Moni de Puebla revela por qué pasó cinco años sin intimidad.
25:00 – Angelito y la señora Cei comparten experiencias muy diferentes sobre la abstinencia.
27:00 – La maternidad, la vida en pareja y las confesiones finales de Lulú y Betty Chávez.
EN
How long could you go without intimacy in a relationship? On this episode of El Diva Show, La Diva de México brings humor, heartfelt stories and surprising listener confessions to her signature Viernes Erótico segment.
The conversation takes an emotional turn when Sandra shares how her husband's leukemia diagnosis in 2017 changed their lives.
After chemotherapy, radiation therapy and a bone marrow transplant, the couple spent approximately three years focused on his health and recovery. During that difficult period, Sandra's husband surprised her with an unexpected gift that made her feel loved and understood.
Sandra explains how the experience ultimately strengthened their marriage and brought them closer together.
Other callers share equally surprising experiences. Martín reveals that he went approximately 11 years without intimacy after a previous relationship, while Moni from Puebla describes a five-year period without intimate relationships.
Another listener says she has gone 20 years without intimacy with her husband because of problems related to his alcohol consumption.
Meanwhile, Gamaliel, El Moreño, Florentino, Joselito and La Peligrosa bring plenty of laughs with their candid answers and playful exchanges with La Diva.
Luisito Mesa also shares memories from his 25-year marriage and talks about a family tradition in Michoacán, Mexico.
The episode takes a more serious turn when Emmanuel, a transplant recipient, describes the difficulties he has faced obtaining essential medications through Mexico's public healthcare system.
Throughout the show, La Diva also explores jealousy, personal freedom in marriage, family relationships, parenthood and how intimacy can change over time.
From funny confessions to moving stories of resilience, El Diva Show brings together real-life experiences, laughter and heartfelt conversations.
Listen to La Diva de México on El Diva Show, available through Nueva Onda.
Hablante 1 (La Diva de México): Esto es el Diva Show, la diva de México. Aquí se ríe, se llora y se chismea con estilo. Si no está listo para escuchar verdades, mejor ni le des play. Sas culebra, ¿quién habla?
Hablante 2 (Gamaliel): Soy Gamaliel, tu fan número uno de Baja California.
Hablante 1 (La Diva de México): Muchas gracias, Gamaliel. ¿Y cómo decía tu abuelito?
Hablante 2 (Gamaliel): Guacha, quiéreme, quiéreme mucho porque este muñeco de peluche no te lo hallas en cualquier estuche. Sí, sí me decía.
Hablante 1 (La Diva de México): Ya no te acordabas de ese audio, ¿verdad?
Hablante 2 (Gamaliel): No, mi diva. Ya... qué muñeco de peluche no te lo hallas en cualquier estuche. No, no, pero decía: «No te lo hallas, no te lo hallas. Escuchen: guacha, quiéreme mucho, porque este muñeco de peluche no te lo hallas en cualquier estuche.» Sí, sí, así hablaba mi abuelito.
Hablante 1 (La Diva de México): Abuelito, dime tú qué sonidos son los que oigo yo. Abuelito, dime tú. Yo no soy nadie para criticar ni para juzgar a las personas que regresan con sus ex. Cada quien es libre de echar a perder su vida como mejor le parezca. Sas culebra. Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Eh, Gamita, es viernes erótico. ¿Cuánto es lo más que has durado sin tener sexuales que digas, diva?
Hablante 2 (Gamaliel): No sé... Póngame la música triste.
Hablante 1 (La Diva de México): Ah, bueno, mejor la triste. ¿Cuánto es lo más?
Hablante 2 (Gamaliel): Tres meses, mi diva, fácil.
Hablante 1 (La Diva de México): Tres meses duraste sin nada. Bueno, bueno, no digamos de nada, de nada.
Hablante 2 (Gamaliel): Ah, bueno...
Hablante 1 (La Diva de México): No quiero meter cizaña, pero Gamaliel anda como piano embrujado tocándose al piso y trá literal, mi diva, literal. Si tu pareja te pide que cambies tu forma de ser, yo te sugiero que cambies, pero de pareja, sas culebra. Estás escuchando El Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Anoche te vi cante y cante y cante, te vi.
Hablante 2 (Gamaliel): Ah, sí, mira. Sí, pues estaba echando canciones.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿Y cómo le hace la gente para encontrarte? ¿O no quieres que te sigan porque te da vergüenza?
Hablante 2 (Gamaliel): No, vergüenza no tengo, mi diva. No, mi diva, a mí me gusta mucho cantar, mi diva. Y esto pues me encontré un grupo de esos que hay, y pues es para puro echar canciones así con el teléfono y karaoke, pues mi diva, y ya pues yo me pongo y me grabo, me canto; la que sale más mejor es la que subo.
Hablante 1 (La Diva de México): Ay, qué bonito. Oye, o sea, grabas varias.
Hablante 2 (Gamaliel): Oh, sí. No, porque cuando me agarro cantando, me agarro una tras otra, mi diva, cante y cante. Y pues ya.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿Pero lo haces buenisano o andas todo perdido?
Hablante 2 (Gamaliel): No, buenisano, mi diva. Imagínate si lo cantara borracho.
Hablante 1 (La Diva de México): No, pues imagínese, pues para subir algo así, pues no me diera vergüenza.
Hablante 2 (Gamaliel): Bueno, ahora sí te digo como si subes algo así, entonces te voy a poner la de arriba, arriba. Imagínese borracho. Qué vergüenza. Después que lo mirara yo mismo.
Hablante 1 (La Diva de México): Qué rico. Pues si es que es padre mirarlo tú mismo. Vamos a la otra línea. Bueno, aquí con la diva de México, el Diva Show. Vamos a contestar con alegría. No vaya a ser el Moreño a medianoche. Bueno... sí. Bueno, ¿cómo estás en este lindo y hermoso día, mi reina? Yo digo que de vez en cuando la Pola te pide aumento y yo digo que no merece aumento porque desde hace días que le estoy marcando y nomás no contesta.
Hablante 2 (El Moreño): ¿Sabrá Dios en qué irá a parar todo esto?
Hablante 1 (La Diva de México): Pues en qué, en que te está quemando la pobre gente, Moreño. Después de quemar a la doncella vamos a platicar. Sí, somos de ambiente. ¿Cuánto es lo más, Moreño, que usted ha durado sin tener relaciones sexuales?
Hablante 2 (El Moreño): Hola, Diva. Este, bueno, sin tener... no he durado mucho, pues tampoco poco. Pero cuando tengo, estoy haciendo en ese tiempo, pues hago en lo que tardo en hacer...
Hablante 1 (La Diva de México): No, no, no. Sin tener relaciones que digas un mes, no que duras 5 minutos en la cama, sino ya hubiera acabado el programa desde cuándo. No te voy a decir que duro muy poquito o mucho, pero...
Hablante 2 (El Moreño): Hace unos 22 días, un mes, 15 días, 8 días; no siempre estamos, pues después cuando se puede, sí. Cuando no, pues hay que esperarse a poco.
Hablante 1 (La Diva de México): Ay, a mí se me hace que más de un año sin nada.
Hablante 2 (El Moreño): Ah, no. Digo, por favorcito, eso te lo voy a decir: no me digas eso porque me ofendes.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿A poco sí has tenido que ver muy seguido, Moreño?
Hablante 2 (El Moreño): Sí, pues muy seguido no, pero no pasa de 22 días, 15 días por allá.
Hablante 1 (La Diva de México): Ándale.
Hablante 2 (El Moreño): Eso que más presumen... Lero, lero, yo quisiera que estuvieras aquí y te desengañaras, vieras lo que fue el gallo.
Hablante 1 (La Diva de México): Sas culebra al piso y tras, tras, tras, y tras por debajo, por delante también y por detrás. Y para cuando no tenga, venga. Ay, qué viejo tan feo.
Hablante 2 (El Moreño): Pues sí, mija, lo feo es una cosa, pero el mantenimiento que da es otra cosa.
Hablante 1 (La Diva de México): Qué chulada ese. El Diva Show.
Hablante 1 (La Diva de México): Dicen que si la que te critica es fea, no cuenta. Pues yo creo que fea o bonita, su opinión a mí me vale. Sas culebra, no cuenta. Estás escuchando el Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. Sin tener caricia de mujer que diga tanto tiempo, diva, estuve sin hacer el amor. Bueno, ni el amor, ni sexo, ni nada. Que digas "estoy en blanco". ¿Cuánto, Martín?
Hablante 2 (Martín): Pues mira, de ahorita pues como yo tengo mi pareja actual, pero anteriormente después de ella...
Hablante 1 (La Diva de México): Quita el altavoz, por favor. Ándale. Ándale, ¿qué les cuesta, muchachos? Luego se oye bien feo.
Hablante 2 (Martín): 11 años más o menos, 10 años sin tener nada de intimidad, ni caricia de mujer ni nada.
Hablante 1 (La Diva de México): No, no, no.
Hablante 2 (Martín): Me dediqué a, digamos, en ese sentido a mí, a pensar bien lo que quería para mí. Y pues afortunadamente salió esta persona y me estoy dando una oportunidad de conocerla. Pero no estaba en mis planes en aquellos años que iba a tener a alguien, porque venía saliendo de una relación con una persona de México y yo lo que quería era primero pensar qué es lo que realmente...
Hablante 1 (La Diva de México): Este hombre también se quedó entonces como piano embrujado.
Hablante 2 (Martín): No, no, fíjate que no. Porque yo no soy de las personas que ay, ahorita tengo una y al otro mes voy a tener otra. No, yo no.
Hablante 1 (La Diva de México): Pero yo no estoy diciendo eso. ¿Sabes por qué como piano embrujado? Porque se toca solo, sas culebra al piso y tras, tras, tras. Ahorita vengo, no es que me estén corriendo, es que el chisme necesita un respiro. ¿Ya me extrañaban? Pues ya regresé, y con la lengua más afilada que nunca. Sas culebra.
Hablante 1 (La Diva de México): Es viernes erótico y Florentino lo sabe. Anda sude y sude, sude y sude, bofiado. Florentino, este viernes es erótico y la pregunta pues ya la escuchó y si no ahí le va. ¿Cuánto es el tiempo más largo que ha durado usted sin caricia de dama? ¿Que no haya tenido nada, ningún placer carnal? ¿Cuánto?
Hablante 2 (Florentino): 12 horas, mi diva.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿Qué 12 horas? Presumido o mentiroso.
Hablante 2 (Florentino): No, no, no, dos horas.
Hablante 1 (La Diva de México): Presumido o mentiroso, descúbralo en el próximo capítulo. No, dejando de bromas, ¿a poco todos los días? Yo no te creo. Un matrimonio no tiene sexo todos los días. Todos los días no...
Hablante 2 (Florentino): Todos los días no, porque ahí sí le estaría diciendo yo mentiras. Y a usted y a una dama no se le miente. ¡Bravo!
Hablante 1 (La Diva de México): Si no yo te diría: miente, Florentino, miente para que te crezca como a Pinocho. Sas culebra. Muchas mentiras para que te crezca como a Pinocho y tras, tras, tras, tras. Entonces, ¿cuánto es lo más que has durado? Cuéntame.
Hablante 2 (Florentino): Lo más, mi diva, unos tres por semana. Sí, mi diva. No voy a decir tantas.
Hablante 1 (La Diva de México): Vaya, él es realista, no presumido como otros. Y si les cae el saco, póngaselo. ¿Por qué? ¿Por qué no fui fea? ¿Por qué, Florentino?
Hablante 2 (Florentino): No, mi diva, porque acuérdese que yo trabajo en las yardas, mi diva, y a veces salgo bien bofiado, mi diva.
Hablante 1 (La Diva de México): Pues si el pobre llega muy cansado a casa. Ay, pobrecito. Ella es guapísima y de mucho dinero. Señor, ¿por qué no fui fea? ¿Por qué? La diva de México en el Diva Show.
Hablante 1 (La Diva de México): Chicos, vamos a pelearnos. Vamos a pelear. Ay, Dios Padre Santo, dame fuerzas. Vamos a pelear. Tu pareja se va de fiesta sin ti, tú te quedas con las criaturas y que regrese a la hora que quiera la dama. ¿Tú lo permites o eres de los posesivos que cree que la esposa es un título de propiedad? Sas culebra. Híjole, pues ¿qué le diré?
Hablante 2 (Gamaliel): Pues no es tanto como que si se vaya y llegue a la hora que ella quiera, porque casi no tenemos... Bueno, más bien yo me la paso en el trabajo. Ella pues cuando mucho se va con su mamá y llega, eso sí, a la hora que ella quiere, ¿verdad? Porque llego del trabajo y no los hallo. A veces está sola mi casa. "Where were you?" "Con mi mamá." Y es la misma. Pero sí, como...
Hablante 1 (La Diva de México): ¿No será que tú podrías hacer lo mismo?
Hablante 2 (Gamaliel): No, pues yo pienso que yo llego del trabajo y a veces llego y está la casa sola, y anda para allá, pues no tengo por qué enojarme ni nada, anda con mis niños.
Hablante 1 (La Diva de México): Enójate, enójate y dile como decía tu abuelito. Eh, ¿cómo era? ¿Cómo era?
Hablante 2 (Gamaliel): Qué guacha, qué muñeco de peluche no te lo hallas en cualquier estuche.
Hablante 1 (La Diva de México): Ah, espérenme. Yo no soy nadie para criticar ni para juzgar a las personas que regresan con sus ex. Cada quien es libre de echar a perder su vida como mejor le parezca. Sas culebra. Estás escuchando El Diva Show con la diva de México, guapísima y de mucho dinero. ¿Está en vivo, Diva? Pues claro que estoy en vivo, ni modo que muerta. O sea, ¿cómo? Entonces, tu abuelito ¿por qué decía eso? ¿Por qué? Porque él agarraba monte y se iba a la fiesta sin tu abuelita.
Hablante 2 (Gamaliel): Ah, no, pues es que él decía así, le decía: "Quiéreme, guacha, qué muñeco de peluche no te lo hallas en cualquier estuche." Pues le quería decir que ella sabía, no se iba a encontrar otro muñeco como él.
Hablante 1 (La Diva de México): Ay, Gamita, ni que estuviera tan chulo el viejo.
Hablante 2 (Gamaliel): Pensé lo mismo. Pensé lo mismo.
Hablante 1 (La Diva de México): Le hubiera contestado la abuelita: "Pues esta muñeca no te la hallas en cualquier estuche también." Vámonos a ver quién se queda bailando. Él que se quede bailando con el tacón cubano del... ¿Cómo se llaman los botines norteños?
Hablante 2 (Gamaliel): Los botines. Sí, en el botín norteño, como los del Piporro.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿Si has usado botines, Gamaliel?
Hablante 2 (Gamaliel): Sí, mi diva. Sí he usado botines.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿Y qué tal?
Hablante 2 (Gamaliel): Oh, pues se cansa uno mucho del talón nada más.
Hablante 1 (La Diva de México): Es lo que te iba a preguntar. Se cansan del taloncito.
Hablante 2 (Gamaliel): Sí, se cansan del taloncito. A mí me gusta mucho la bota vaquera, así bota cuadrada de piel, es mi pasión.
Hablante 1 (La Diva de México): Oye, que no te escuche decir tu mujer "chatita" porque va a pensar con quién estás hablando que le dicen la chata, y luego voltean como la del exorcista.
Hablante 2 (Gamaliel): Ah, sí, como la chamaquita del exorcista. Así. Te miran hablando y pones un comentario en un video en vivo y volteaba a verme como el exorcista.
Hablante 1 (La Diva de México): De todo dudan, del marido nada más.
Hablante 2 (Gamaliel): No sean tan exageradas, no pasa nada. Él tiene mucha seguridad porque sabe lo que trae.
Hablante 1 (La Diva de México): Una vez un ex me dijo: "Deseo que no me olvides", y yo le contesté: "Yo deseo que Dios te guarde y ojalá que se le olvide." Sas culebra.
Hablante 1 (La Diva de México): Estás escuchando el Diva Show con la diva de México... Bueno, hola.
Hablante 2 (Emmanuel): Buenas tardes, Diva.
Hablante 1 (La Diva de México): Oye, ¿cómo va todo con lo de tu medicación, tu tratamiento? ¿Cómo va? Cuéntame.
Hablante 2 (Emmanuel): Pues ahí ando batallando para que me lo den, Diva, pero pues sí. Bueno, ahorita en este mes no me han dado nada, según para mañana.
Hablante 1 (La Diva de México): Ojalá. Y chicos, aquí está el tema que seguimos. En México hay muchas manifestaciones alzando la voz porque la gente está harta de que el servicio de salud pública esté por los suelos. No hay medicamentos, a veces ni médicos que te consulten, y además el personal a veces es muy déspota. Qué lamentable que no sepan con qué necesidad llegó la gente ahí de la sierra o del rancho y todavía los maltraten. No me cuelgues, Emmanuel.
Hablante 2 (Emmanuel): No, Diva. Y más que nada, Diva, porque son medicamentos que cuando de recién me trasplantaron aquí en Salamanca no los hay, solo en Irapuato o en Celaya.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿Y qué medicamentos son? ¿Cómo se llaman?
Hablante 2 (Emmanuel): Uno se llama Tacrolimus y el otro ácido micofenólico.
Hablante 1 (La Diva de México): Ay, Emmanuel. ¿Y por fuera cada cajita cuánto cuesta y cuántas trae?
Hablante 2 (Emmanuel): El Tacrolimus genérico está en $2,200 pesos con 50 cápsulas, y el de patente en farmacia de especialidades cuesta $4,400 pesos. Esperemos que se resuelva pronto esto.
Hablante 1 (La Diva de México): Así va a ser. No me cuelgues, por favor. Ahorita vengo, el chisme necesita un respiro.
Hablante 1 (La Diva de México): Es el Diva Show. Estamos hablando de cuánto es el tiempo más largo que has durado sin tener relaciones sexuales. Estoy con Florentino y con Sandra. Sandra, ¿cuál es su sentir?
Hablante 2 (López Sandra): Sí, totalmente, mi diva, hay prioridades y aparte influyen otras cosas: aspectos hormonales, enfermedades. Mira, mi esposo en el 2017 se enfermó de cáncer muy fuerte (leucemia). De hecho le dijo el doctor: "Ve a tu casa y arregla tus cosas."
Hablante 1 (La Diva de México): Uy, imagínate Florentino y amigos oyentes que te digan: "Ve a tu casa y arregla tus cosas porque te vas a ir." ¿Qué sentirías tú, Florentino, como cabeza de hogar?
Hablante 2 (Florentino): Pues mi diva, pues si ya me voy a ir, pues perder el último suspiro.
Hablante 1 (La Diva de México): Mira este cabezón. Te digo que los hombres nada más piensan en sexo, Diva.
Hablante 2 (López Sandra): Estuvo en radioterapias, quimioterapias y trasplante de médula. Tardamos un buen tiempo en que la intimidad era en lo último que pensábamos. Fueron literalmente como 3 años luchando. Pero mira lo que hizo mi esposo, mi diva: un día llega con una cajita y me dice "Este es un regalo para ti", y eran puros juguetes sexuales. Me dijo: "Yo no puedo ahorita y de verdad lo lamento, pero tú no tienes por qué no disfrutarte."
Hablante 1 (La Diva de México): Wow, qué padre. Qué hermoso que pensara en eso.
Hablante 2 (López Sandra): Se me hizo muy padre que él pensara en eso. Ya que él se recuperó le dimos vuelo al hilacha por todos esos 3 años. Pero eso que hizo me tocó de una manera especial el alma.
Hablante 1 (La Diva de México): Qué bonito lo que acaba usted de decir. A muchos hombres machistas de mente muy chiquita no iban a hacer eso, pero él estaba pensando en ti.
Hablante 2 (López Sandra): Descubrí un mundo que me era totalmente ajeno y me ha gustado. Duré 3 años por causa de esta enfermedad, pero no fue el fin del mundo. Nos unió e hizo que este matrimonio tuviera lazos más profundos. Hoy él está muy bien, gracias a Dios, va a revisión cada 3 meses.
Hablante 1 (La Diva de México): Qué bendición. Gracias Sandra, gracias Florentino, los abrazo y los quiero.
Hablante 1 (La Diva de México): Es viernes y es erótico. ¿Cuánto es lo más que Joselito ha durado sin tener intimidad?
Hablante 2 (Joselito): Algunos seis meses, diva. Nada de nada, como piano embrujado.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿Cómo es como piano embrujado?
Hablante 2 (Joselito): Tocándome solo, diva.
Hablante 1 (La Diva de México): Sas culebra al piso. Vamos con La Peligrosa al teléfono. Joselito me dice que él está como piano embrujado.
Hablante 2 (La Peligrosa): Ay, Dios, ¿cómo es eso?
Hablante 1 (La Diva de México): Tocándose solo. ¿Y tú has estado en algún momento así, Peligrosa? ¿Cuánto es lo más que has durado sin tener intimidad?
Hablante 2 (La Peligrosa): Yo sí, seguido. Pero no te sé decir porque no soy de las que duren mucho. En la cama yo soy como pura candela, puro fuego. Yo parezco de fuego uterino.
Hablante 1 (La Diva de México): Es viernes erótico en El Diva Show. Ahorita vengo, el chisme necesita un respiro.
Hablante 1 (La Diva de México): Cambiamos de tema porque aquí la vida es como telenovela. ¿Cuánto es lo más que has durado sin tener relaciones sexuales?
Hablante 2 (Oyente / Sas culebra): Diva, cuando me agarró el principio de infarto duré como 6 meses sin nada de nada.
Hablante 1 (La Diva de México): Claro, porque si te alteras te da un infarto, porque el órgano sexual se llena con presión de sangre. ¿Qué te dijo el médico?
Hablante 2 (Oyente / Sas culebra): En ese tiempo tenía 33 años. El médico me dijo que me iba a dar unos tranquilizantes para mantener aquel asunto tranquilo porque no podía tener relaciones en cierto tiempo. Estuve de abril a noviembre sin nada; hasta noviembre comí pavo y relleno.
Hablante 1 (La Diva de México): Sas culebra al piso. Qué aguante.
Hablante 1 (La Diva de México): Lo más que hayas durado sin tener intimidad ni caricia de hombre...
Hablante 2 (Oyente): ¿Sabe qué, mi diva? Yo soy por etapas. Hay etapas en las que estoy sexualmente activo diario y hay etapas de tres meses sin nada de apetito sexual.
Hablante 1 (La Diva de México): Historias maravillosas desde el piano embrujado hasta La Peligrosa.
Hablante 2 (Oyente): Estaba escuchando el podcast sobre pedir permiso a tus papás. A mí me pasa que aunque ya no vivo con mis papás, mi mamá no me suelta, me pide avisarle todo a cada rato. A veces es frustrante cuando uno anda entretenido, pero sé que el día que no esté la voy a extrañar.
Hablante 1 (La Diva de México): Las mamás queremos tener a los hijos en una vitrina. Es viernes erótico en el Diva Show.
Hablante 1 (La Diva de México): Luisito Mesa, de la mesa que aplauda. ¿Cuánto es lo más que tú has durado sin tener relaciones sexuales?
Hablante 2 (Luisito Mesa): Lo más que he aguantado es una semana, mi diva, nomás con mi esposa.
Hablante 1 (La Diva de México): Satanás, rasgúñalo por mentiroso. Dejando de bromas...
Hablante 2 (Luisito Mesa): Duramos 5 años de novios y llevamos 25 años de casados. Mi esposa vivía a una esquina y me la robé a un hotel por un día.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿Y qué pasó a dónde se fueron después?
Hablante 2 (Luisito Mesa): Allá en Michoacán se acostumbra que cuando se la roba uno, después va uno a pedirle perdón a los suegros agachadito con la cola entre las patas para que le den el sí.
Hablante 1 (La Diva de México): Esa es la felicidad, amigos. Un hombre que ha durado muchos años de casado y es fiel a su esposa.
Hablante 1 (La Diva de México): Sexualmente los hombres piensan más en sexo que las mujeres. ¿cuánto es lo más que has durado, Moni desde Puebla?
Hablante 2 (Moni de Puebla): Ay, diva, pues como 5 años sin nada de nada. Me da pena porque van a decir que no salgo ni en rifa.
Hablante 1 (La Diva de México): No te dé pena, Moni. Es mejor que digas "esperé 5 años" a que andes en boca de todos. Puedes andar con la frente en alto.
Hablante 2 (Moni de Puebla): Sí, es verdad. Voy a entregar el equipo casi seminuevo. Te amo, Diva.
Hablante 1 (La Diva de México): Angelito, ¿cuánto es lo más que has durado sin tener intimidad?
Hablante 2 (Angelito): Lo más es una semana, diva. Soy como la estopa: viene el diablo y me sopla.
Hablante 1 (La Diva de México): Ahora vamos con una llamada. ¿Cuánto es lo más que usted ha durado?
Hablante 2 (Señora Cei): 20 años sin caricia de hombre, diva.
Hablante 1 (La Diva de México): ¿20 años teniendo al marido ahí todos los días? ¿Por qué?
Hablante 2 (Señora Cei): Por su vicio al alcohol. Priorizó la cerveza sobre todo. Vivimos juntos pero no revueltos. Y me da más coraje porque él traga y toma cerveza y no engorda, y yo soy la que engordo.
Hablante 1 (La Diva de México): Cuando hay chamacos en la casa ya no es la misma dinámica.
Hablante 2 (Señora Cei): Es cierto, uno llega cansada del trabajo, de cocinar y atender a los 3 niños que aún duermen con nosotros.
Hablante 1 (La Diva de México): Lulú, ¿escuchaste la opinión de Cei?
Hablante 2 (Lulú): Ay, sí, mi diva, qué fuerte. Cuando estaba sola duré año y medio, y ahora con mi pareja lo más son 2 semanas.
Hablante 1 (La Diva de México): Dile al público cómo te llamas, la hija pródiga.
Hablante 2 (Betty Chávez): Me llamo Betty Chávez y soy de León, Guanajuato. Yo creo que lo más que he tardado sin tener relaciones son dos años, ni un brincolín.
Hablante 1 (La Diva de México): Sí se puede. Gracias por dejarme entrar hasta tu cocina, tu coche o tu corazón. Nos escuchamos pronto o cuando te dé la gana. Sas culebra.