En este episodio de La Diva Show, la Diva de México plantea un tema que toca fibras sensibles: ¿aceptarías conocer a los hijos que tu padre tuvo fuera del matrimonio? A través de testimonios reales, el programa explora el dolor de la infidelidad, el perdón, las relaciones familiares y el derecho de los hijos a construir su propia historia, sin dejar de lado el humor, la música y las tradicionales radionovelas del programa. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Would You Meet the Children Your Father Had Outside His Marriage? La Diva de México invites listeners to reflect on one of the most emotional family dilemmas: would you meet the children your father had with another woman? Through heartfelt listener stories, the episode explores betrayal, forgiveness, family loyalty and the complicated emotions surrounding blended families, while balancing humor and classic segments that define the show.
La Diva de México presenta uno de los programas más emotivos de La Diva Show al abrir el micrófono para debatir una pregunta que divide opiniones: si un padre confesara haber tenido hijos fuera del matrimonio, ¿estarías dispuesto a conocer a esos hermanos?
A lo largo del episodio, radioescuchas comparten historias personales marcadas por la infidelidad, el abandono, el resentimiento y también por el deseo de reconciliación. Algunos consideran que convivir con esos hermanos sería una falta de respeto hacia la madre engañada, mientras que otros sostienen que los hijos no son responsables de las decisiones de sus padres y merecen la oportunidad de conocerse.
El programa también incluye momentos de humor característicos de La Diva Show, anécdotas sobre sueños, la búsqueda de una hermana perdida durante más de tres décadas, la historia del compositor Raúl Centeno y una nueva entrega de la radionovela protagonizada por Polita, El Moreño y la Patrona, cerrando con una reflexión sobre la fortaleza de las familias y la capacidad de los mexicanos para enfrentar las adversidades con humor y esperanza.
Timestamps:
00:00 ¿Conocerías a los hijos que tu padre tuvo fuera del matrimonio?
02:00 El dolor por el tiempo perdido y la infidelidad
04:00 Opiniones divididas sobre aceptar a los otros hermanos
06:00 Sueños, recuerdos y la búsqueda de una hermana desaparecida
08:00 ¿Perdonar o proteger a la madre? El debate continúa
10:00 Raúl Centeno comparte la historia detrás de su canción
12:00 Nueva radionovela con Polita, El Moreño y la Patrona
14:00 La historia de Pedrito y el abandono de su padre
16:00 Reflexiones finales sobre familia, perdón y reconciliación
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In this emotional episode of La Diva Show, La Diva de México asks listeners a deeply personal question: if your father revealed he had children outside his marriage, would you be willing to meet them?
Listeners share real-life experiences involving infidelity, abandonment, resentment, reconciliation and forgiveness. While some believe meeting those siblings would dishonor their mother, others argue that children should never be blamed for their parents' actions and deserve the chance to build their own relationships.
The episode also features entertaining moments including listener stories, dreams and memories, the search for a long-lost sister, songwriter Raúl Centeno's personal story, and another installment of the show's beloved radio drama starring Polita, El Moreño and La Patrona, ending with a heartfelt reflection on family, resilience and healing.
Esta es la transcripción completa y organizada del audio, basada en los fragmentos proporcionados de "La Diva Show". Se ha estructurado por interlocutores (siendo el Hablante 1 la Diva de México y el Hablante 2 el invitado o radioescucha en turno) e incluye marcas de tiempo aproximadas según el cambio de tema y desarrollo del programa.
Hablante 1: Esto es el Diva Show, la diva de México. Aquí se ríe, se llora y se chismea con estilo. Si no está listo para escuchar verdades, mejor ni le des play. Sas culebra. Esto es una plática que podemos tener en una sobremesa después de comer, echar chisme. Que un día llegase tu papá y te diga: "pues, hijo mío, tienes otros hermanos y pues quiero que los conozcas". ¿Te gustaría conocer a los otros de la casa chica, como luego se dice, o a los que tuvo con la amante?
Hablante 2 (Adán): Diva, la pregunta y el tema de hoy, yo ya lo viví en vida este... y no iba. Yo no he conocido a las personas y así como tengo los pantalones para siempre decir lo que pienso, derecho, espero no conocerlas nunca. O sea, sí existen. No me han hecho nada, pero sí existen. Mi papá nos puso ese tema precisamente en una comida a mi hermano y a mi. Nos dijo: "¿Saben qué? Hay esta persona así y quiero ver qué vamos a hacer". No, no quiero ver qué vamos a hacer. Vas a hacer. No es problema mío. ¿Tú qué vas a hacer? ¿Es tu problema? ¿Es tu hijo? Y precisamente es un hijo porque está entre la edad de en medio de mi hermana y yo. Yo tengo 45, mi hermana tiene 41, él tiene como 43 o 44.
Hablante 1: ¿Usted cree? Bueno, no, esa no es la pregunta. ¿A usted le duele que ese hombre que es su papá haya engañado a su mamá? La criatura, este muchacho, no tiene la culpa, obviamente, pero al conocerlo... es una percepción, ¿eh? Pero siento que tú piensas que si lo conoces, convives y lo procuras, es como faltarle el respeto a tu mamá porque él es producto o el resultado de un engaño.
Hablante 2 (Adán): Mire que yo mismo le dije a mi hermana exactamente eso, porque mi hermana dijo que sí lo quería conocer. Le dije bien clarito: "¿Sabes qué? Tú siempre has vivido con mi mamá. ¿Qué te pareciera que tu marido te hiciera lo mismo y que te dijera: 'tengo un hijo y quiero que lo conozcas'?" No es lo mismo. Ponte en el lugar de mi mamá. Y sabe qué le dije yo a mi papá, porque en aquellos años mi papá iba mucho con el pretexto de que a México... le dije: "Lo que me da coraje es que tú por andar con tus calenturas nos robaste mucho tiempo y se lo diste a alguien. Por eso yo no quiero conocer a esa persona. En mi vida la quiero cruzar".
Hablante 1: Somos el resultado de nuestros afectos y de nuestros errores. Sas culebra. ¿Dónde vive este muchacho?
Hablante 2 (Adán): Él vive en México, Diva. No es coraje ni resentimiento sobre las personas aquellas, pero sí el coraje de que mi papá nos hubiera dado ese tiempo a nosotros en lugar de andar de caliente.
Hablante 1: O sea, él dice que el tiempo, las horas, los meses que se iba su padre a México era para estar con la querida y con el otro muchachito. ¿Cuántos años tenían ustedes cuando esto pasaba?
Hablante 2 (Adán): Eso no tiene mucho, Diva. Bueno, ¿en qué tiempo pasaba eso o cuando nos dijo?
Hablante 1: Sí, cuando se iba a México. Tendrían ustedes qué, ¿9 años y el chamaquito unos 7?
Hablante 2 (Adán): Pues mire que mi hermano en ese tiempo que yo me acuerdo que se desapareció mi papá, mi hermano apenas iba caminando. Yo tenía como unos 7 años y mi hermano uno o dos. Pero se desaparecía cada vez que venía para Estados Unidos, dejaba aquí a mi mamá y el señor se regresaba.
Hablante 1: Tu mamá obviamente sabía de ese hijo.
Hablante 2 (Adán): Obvio que lo sabía. Mi mamá supuestamente supo hasta que el conocido aquel tenía 10 años porque mi papá le dijo. No era del mismo pueblo ni del mismo estado. Mi papá vivía entre Guanajuato y Guerrero y la persona esta estaba en Jalisco. Yo estoy firme que no lo quiero conocer. Para mí sería una falta de respeto a mi mamá.
Hablante 1: ¿Y el muchacho nunca te ha escrito en redes sociales o tú por morbo o curiosidad lo hayas buscado para ver a quién se parece?
Hablante 2 (Adán): ¿Estamos todavía al aire? Sí... el nombre es muy parecido al mío. Mi hijo el mayor se puso a buscar en las aplicaciones de redes sociales y me dijo: "Pa...". Yo le dije que no quería ver nada, simplemente saber el nombre. "Fulano de tal". Ah, bueno, borra eso. No me interesa. No quiero saber dónde está ni a qué se dedica. Nada.
Hablante 1: Son de esas preguntas que arden y llegan al alma. ¿Qué haría usted, Florentino?
Hablante 2 (Florentino): No, sí voy, mi vida. ¿Cómo no?
Hablante 1: ¿No tendrías rencor de que engañó a tu madre con esa mujer y hay hijos?
Hablante 2 (Florentino): Diva, en ese momento ya para qué nos mortificamos. Ya lo hecho, hecho está. Ni nosotros tenemos la culpa, ni los otros hijos tampoco.
Hablante 1: Florentino dice que él sí conocería a sus hermanos de la casa chica. Emanuel, ¿tú los conocerías o no?
Hablante 2 (Emanuel): Sí, los conocería por simple curiosidad. Y también para tener a quién pedirle dinero cuando se te atore la carreta.
Hablante 1: Pídeles tú primero porque si no ellos te van a pedir a ti. Culebra al piso.
Hablante 1: Buenas tardes. ¿Tú sueñas a colores o en blanco y negro?
Hablante 2 (Betito/Jesús): A colores, Diva. Yo cuando sueño, si no me gusta el sueño, me cambio de sueño. O me despierto.
Hablante 2 (Jesús): A mí me da envidia porque yo estoy soñando algo emocionante, despierto y ya nunca más vuelvo a seguir la continuación del sueño.
Hablante 1: Jesús, tu papá acaba de llegar y te dice: "quiero que conozcas a tus hermanos, los de la casa chica". ¿Te gustaría conocerlos?
Hablante 2 (Jesús): Sí, a mí sí me gustaría porque ellos no tienen la culpa. Inclusive yo los conocí hace muchos años. A una de ellas yo la miraba como mi hermana, convivimos un tiempo, salíamos a bailar por Oxnard, Santa Paula... pero se me desapareció hace como 32 o 33 años. Ella conoció a mi hija, le regaló sus primeros Nike, pero de repente su mamá se movió para Iowa y nunca más volví a saber de ella.
Hablante 1: Dime el nombre de tu hermana, en una de esas alguien la conoce.
Hablante 2 (Jesús): Ella se ponía Adelia Hernández por el apellido del marido, pero supongo que su nombre sería Delia Martínez, igual que yo. Mi papá se llama igual que yo, Jesús Martínez, y es de Tinwindin, Michoacán.
Hablante 1: Delia, si estás escuchando y tu papá es de Tinwindin, Michoacán, comunícate al 1-877-354-3646. Tu hermano Jesús Martínez te anda buscando.
Hablante 1: Melissa, tu padre te confiesa que tienes hermanos. ¿Irías a conocerlos?
Hablante 2 (Melissa): No, representan la traición que le hizo mi padre a mi mamá. Es el fruto de la traición. Imagínate lo que sufrió mi madre y que luego me vea a mí de risa y risa con esos muchachitos. Yo sentiría que la estoy traicionando.
Hablante 1: Rafaela, ¿irías a conocer a los otros hermanos?
Hablante 2 (Rafaela): Pues les diría que no voy, pero que vengan. Ellos no tienen la culpa.
Hablante 1: Pero vas a convivir con la señora con la que engañó a tu mamá.
Hablante 2 (Rafaela): Ella en su lado y yo en el mío. Si ella supo que engañaba a mi mamá, ella contribuyó a esa culpa. Porque tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata.
Hablante 1: Raúl Centeno está en la casa. Raúl, ¿qué haría usted si su papá le pidiera conocer a sus otros hermanos?
Hablante 2 (Raúl): Claro que sí, Diva, pues son mis hermanos. La traición se la hizo a mi mamá, no a mí.
Hablante 1: Raúl es el muchacho que nos compuso la canción de "La Diva de México" que grabó Don Chayo de los Cardenales de Nuevo León. ¿Cómo fue que la escribiste?
Hablante 2 (Raúl): Ese pedacito de canción lo compuse un día que andaba cortando alfalfa en Kimberly, Idaho. Siempre cargo un lapicero y una libretita. Se me ocurrió por el ruido del motor, que parecía el del helicóptero de la Diva.
Hablante 1 (Teresa): Patrona, usted sabe que yo nunca he tenido novio. No quiero que corra al Moreño, yo lo amo.
Hablante 2 (Moreño): Sí patrona, ella me ama. Soy capaz de trabajar gratis con tal de estar cerca de ella.
Hablante 1 (Diva/Patrona): Pues está bien si se aman, pero ¿para qué le piden permiso a esta vieja loca? Pueden amarse con pasión, nomás no quiero que me salgas panzona, Polita.
Hablante 2 (Polita): No abuelita, ¿cómo cree que voy a salir en varas dulces? Si el Moreño me respeta.
Hablante 1: Pedrito, si tu papá te dice que tienes otros hermanos, ¿irías a conocerlos?
Hablante 2 (Pedrito): Mi papá tuvo otra familia aquí en Estados Unidos. Viven a 5 o 10 minutos de donde yo vivo, pero no los conozco.
Hablante 1: ¿Por qué no?
Hablante 2 (Pedrito): Pues porque somos 10 hermanos con mi mamá. Cinco hombres y cinco mujeres. Mi papá nos abandonó en Tlacolula de Matamoros, Oaxaca, y se vino al norte supuestamente a buscarnos un porvenir, pero solo regresó para morirse allá. Yo sufrí muchas carencias, por eso me traje a mis hijos para acá, para que vivan mejor.
Hablante 1: Andreas, ¿te gustaría conocer a tus otros hermanos?
Hablante 2 (Andreas): Yo creo que sí, los muchachos no tienen la culpa.
Hablante 1: Rosy, ¿le gustaría conocer a sus otros hermanos?
Hablante 2 (Rosy): Sé que tengo una hermana en México porque mi otra hermana fue a verla hace como 7 años. Mi mamá nos abandonó y ni siquiera fue al velorio de mi abuelita cuando murió. Yo no la busco, ya no la ocupo.
Hablante 1: Lulú, ¿te gustaría conocer a tus hermanos?
Hablante 2 (Lulú): Sí me gustaría saber de dónde vengo, mi descendencia, y si venden camarones hasta me dan precio.
Hablante 1: Los mexicanos nos reímos de nuestras tragedias, eso nos hace fuertes. Hay que darle gracias a Dios por las experiencias, buenas o malas. Sas culebra.